Especialistas del INTA en Mendoza y San Juan están trabajando en la conformación de un grupo para trabajar sobre la agricultura regenerativa y uno de los objetivos es generar espacios en fincas del sur mendocino.
Según explican desde el Instituto “es una forma de cultivar que se fundamenta en considerar los principales procesos ecológicos que ocurren en un ecosistema agrícola o ganadero, para trabajar junto con la naturaleza en sostener e incrementar la productividad en el mediano y largo plazo, reduciendo la dependencia de insumos externos”.
De esta manera, su objetivo es mejorar la salud del suelo, la resiliencia de los cultivos y la densidad de nutrientes.
Algunas de sus técnicas apuntan a reducir el uso de maquinaria pesada, el uso de abonos verdes, mantener cubiertas vegetales, diversificar sistemas de cultivo, aprovechar la fotosíntesis para cerrar el ciclo de carbono y cultivar franjas con flores entre cultivos para el control natural de plagas.
Entre sus ventajas se destacan suelos más saludables y con más capacidad productiva, alimentos de mayor carga nutricional y libres de químicos, aumento de la biodiversidad del suelo y contribución a la purificación del medio ambiente.
“Especialistas de distintas Estaciones Experimentales de INTA, en Mendoza y San Juan, conformaron un equipo técnico que viene trabajando en la temática junto a profesionales del sector privado y productores”
En este marco, se llevó a cabo una reunión informativa en la Estación Experimental de Rama Caída, para iniciar ensayos en fincas «faro» del sur de Mendoza







