En el Gran Mendoza suelen repetir que los sanrafaelinos son “quejosos” y hasta que “no se sienten mendocinos”, y es muy posible que sea real. Pero esto no por “desarraigo” o “desamor”, sino porque durante años la región sur ha quedado postergada.
Una de las cuestiones que viene de décadas es la conectividad. Hoy es mucho más fácil llegar de Mendoza a otras provincias como San Luis o San Juan que arribar a San Rafael.
Esto no tiene que ver con distancia en kilómetros o accidentes geográficos marcados, sino con la desfinanciación histórica que vienen sufriendo los caminos hacia esta parte de la provincia.
Desde 2012 hay doble vía hasta Desaguadero, para conectarse a San Luis por la Ruta 7. Desde la capital provincial hasta la capital puntana hay 258 kilómetros que se pueden hacer de manera más rápida y segura.
Por estos días se anunció que se retoman las obras para la “doble vía” a San Juan, para cubrir los 170 kilómetros que separan a ambas cabeceras de provincia.
Mientras tanto San Rafael sigue esperando, a 234 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, obras de infraestructura para el trazado.
UN VIAJE TORTUOSO
La doble vía hasta Tunuyán hace que el viaje sea bastante cómodo (salvo por los desvíos de los puentes caídos). Desde allí en adelante comienza la tortura.
El crecimiento del tránsito en Valle de Uco deja a la Ruta 40 muy “angosta” para autos, camiones y colectivos.
Una vez que se supera el tortuoso recorrido entre San Carlos, Pareditas y Paso de las Carretas empieza una nueva tortura: una ruta en paupérrimas condiciones.
Desde el Divisadero de las Águilas hasta el arco de ingreso a San Rafael son unos 50 kilómetros insufribles para cualquier conductor. La carpeta asfáltica de la Ruta Nacional 143 se encuentra totalmente “molida” con pozos por doquier.
UNA DECADA EN EL OLVIDO
Hace ya una década se encuentran frenados los proyectos para una doble vía a la zona sur.
El último atisbo de proyectar una doble vía para esta región fue en 2014 cuando se abrieron los estudios técnicos de un posible trazado entre San Rafael y General Alvear. Por supuesto, nunca prosperó.
Mucho más atrás en el tiempo quedó el sueño de prorrogar la doble vía de la Ruta 40-143 desde Tunuyán a San Rafael.
A esto hay que sumarle que las obras, que se habían licitado con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, fueron “dadas de baja” por la administración Milei.
NINGÚN CAMINO CONDUCE AL SUR
Mientras la doble vía a San Luis es una realidad y la obra a San Juan va empezando a tomar color, en 2022 desde el gobierno provincial anunciaron la doble vía a la Zona Este. El camino desde Gran Mendoza a Rivadavia, Junín y San Martín.
En contrapartida de esto el sur provincial sigue esperando con una conectividad limitadísima en materia de rutas tanto nacionales como provinciales.
La situación es preocupante porque la falta de conectividad y el mal estado de los caminos perjudica a un sur que no puede crecer y desarrollar su potencial.







