Hay negociaciones para que Maduro pueda marcharse rápido al exilio, a un balneario español

Según una investigación del diario digital “El Nacional”, de Caracas, hasta ahora el acuerdo de exilio en el balneario de Torremolinos solamente incluye a Maduro y a su entorno familiar. Marbella en Málaga y Benidorm en Alicante, podrían ser otros de los destinos. Maduro no quiere establecerse en Madrid ni en Barcelona por razones obvias: hay demasiados venezolanos residentes en estas ciudades, la gran mayoría opuesta al chavismo.

Casi al mismo tiempo que Rodríguez Zapatero aterrizaba en Caracas en un avión Falcon, propiedad de Petróleos de Venezuela, Josep Borrell, ministro de Asuntos Exteriores español, desvinculaba al gobierno del socialista Pedro Sánchez de este viaje. Pero, autoridades en EEUU insisten en que la Madre Patria es el objetivo de Maduro. “España es un destino lógico para algunas personas del régimen”, dijo la semana pasada Eliott Abrams, representante de Estados Unidos para Venezuela. Abrams señaló al diario “El País” que desde el punto de vista de los aliados, se pensaría en Cuba y Rusia, “pero nadie quiere vivir allí, así que ellos presumiblemente querrán ir a un país en el que se hable español”. Y confirmó que ya hubo una conversación con autoridades españolas, pero sin mencionar nombres.

El portal económico “Expansión” adelantó que el gobierno de Maduro contrató al despacho español Lupicinio Abogados, especialista en Derecho Mercantil e Internacional, “para que le asesore ante sanciones y embargos en el contexto del cambio político que se está fraguando en Venezuela, a fin de proteger sus bienes en el exterior” (que se calculan en 500 millones de dólares). El contrato, que se firmó a finales de enero con la Procuraduría General de la República, cubre a Maduro, sus ministros y a otros altos cargos del chavismo.

El bufete trabaja con empresas y personas afectadas por sanciones y embargos en Irán, Cuba, Ucrania y Rusia. “En el caso de gobiernos, asesoraron al de Zimbabue y al de Corea del Norte. Es un despacho profesional que puede hacer su trabajo de forma independiente”, reseñó la publicación.

En esta oportunidad, Rodríguez Zapatero estuvo poco tiempo en la capital venezolana, pero mantuvo una reunión «secreta» de varias horas con Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Y regresó a Madrid, sin dar mayores detalles. La gran pregunta: ¿Es Rodríguez Zapatero el enviado especial de Abrams?