Hay un detenido por el violento asalto en patota del barrio La Carolina

La Policía detuvo a un hombre y secuestró un automóvil durante la investigación por el violento asalto que una comerciante sufrió en barrio La Carolina.
El hecho ocurrió el domingo 24 de noviembre en la mañana, cuando en la despensa irrumpieron varios hombres, uno de ellos con un arma de fuego, elemento que utilizó para amenazar a la dueña del local, una mujer de 40 años. Los malvivientes, que actuaron muy rápido, se dirigieron a la caja, sustrajeron dinero y, antes de escapar, se llevaron mercadería y cigarrillos. Sin perder el tiempo, huyeron con el botín hasta un vehículo que los aguardaba en cercanías de la propiedad asaltada.
De acuerdo con lo que informaron fuentes judiciales a este diario, la presencia de una cámara de seguridad fue clave para empezar a esclarecer lo ocurrido aquel último domingo de noviembre. Es que el registro permitió determinar que los ladrones, después del robo, escaparon en un Renault Clío de color verde oscuro.
Con el dato anterior, agentes de la Unidad Investigativa pusieron manos a la obra y llegaron hasta un domicilio de la calle Adasme, en el barrio Las Rosas de Cañada Seca. Con orden de la fiscal Andrea Rossi, los sabuesos allanaron la vivienda y ubicaron el automóvil que había quedado grabado. En esa propiedad, además, fue detenido un hombre de apellidos Ortiz Jofré, quien quedó a disposición de Rossi.
El del barrio La Carolina es parte de una serie de asaltos a mano armada ejecutados contra comercios en nuestro departamento. Si bien la mayoría se han registrado en el radio céntrico, los distritos tampoco están exentos de este tipo de hechos de inseguridad.
En Ciudad, por ejemplo, entre mediados de octubre y noviembre, hubo 6 asaltos a mano armada. De ese número, cinco fueron cometidos por delincuentes encapuchados que amenazaron con armas a sus dueños, los redujeron y escaparon con dinero, sin que nada se sepa de ellos.
La falta de esclarecimiento de los aludidos atracos ha generado extrema preocupación puertas adentro de la Policía y la Justicia, sobre todo por el bajo índice de esclarecimiento de los hechos.