Hay varias provincias en alerta por la crecida del río Paraná

|
|
|

La población de zonas aledañas al río Paraná en toda la región del litoral se encuentra en alerta por la inusual crecida del Iguazú en Brasil, que repercute en el caudal de agua de la cuenca que desemboca en el Río de La Plata.

Las precipitaciones de anoche y esta mañana podrían complicar aún más la situación en las provincias de Misiones, Chaco, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe en toda la costa ribereña, por lo que cientos de vecinos que viven junto al río fueron evacuadas preventivamente.

Sin embargo, el rápido descenso del caudal del río Iguazú en Brasil atenuó las proyecciones del impacto de las crecidas en Argentina, informó ayer la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que la redujo de 5,5 a 5 metros en Ituzaingó, Corrientes, donde además prevén lluvias esta semana.

En Cataratas, donde se había suspendido toda actividad turística, aunque comenzó a normalizarse desde ayer. «Acá la situación está controlada. El pico de la crecida fue el lunes por la mañana. A partir de ese momento empezó la bajante del río. Y nosotros hemos trabajado toda la noche para comenzar a rehabilitar esta mañana algunos paseos para el público», dijo Ezequiel Bermejo, Gerente Comercial de Iguazú Argentina.

Bermejo pronosticó que, si todo sale bien, a las 10 habilitarán todo el circuito inferior y una parte del circuito superior, por lo que dos paseos de tres estarán disponibles para el público.

«Una vez que terminen de bajar las aguas vamos a poder evaluar si hay daños de importancia y si es necesario hacer una reconstrucción. Cuando se diseñó esta obra se hizo con pasarelas deslizantes, está diseñado no para confrontar con el río sino para acompañar su deslizamiento. Vamos a ver si todo esto funcionó bien».

Tal como habían advertido los expertos hídricos, el fenómeno repercutió en las aguas del Paraná, que es alimentado por el Iguazú y registró una súbita crecida y obligó a cuatro provincias a dictar el estado de alerta: se trata de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe.

La crecida provocó los desbordes de ríos y arroyos en Misiones, por lo que el gobierno provincial decidió hoy cortar la circulación vehicular en varios puentes. «Por cuestiones de seguridad y para resguardar la integridad de los misioneros, decidimos cortar momentáneamente la circulación sobre los puentes de los arroyos Parana-í, Piray-Guazú y Cuñá-Pirú, sobre la ruta nacional 12», precisó el ministro de gobierno de la provincia, Jorge Daniel Franco.

Su par de Salud Pública, Oscar Herrera Ahuad, señaló que «ante esta realidad varias localidades de la provincia quedan prácticamente aisladas, de manera que por instrucciones del señor gobernador desde el Ministerio podemos contar con los servicios del helicóptero de la provincia para el traslado de enfermos y emergencias».

En Santa Fe, el responsable de la modelación y pronóstico hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borus, expresó que la crecida va a provocar que el río Paraná «esté por encima de los 5,20 metros».

El especialista acotó que «este año el río está 50 centímetros más alto de lo que estaba el año pasado, cuando vino la crecida de junio». Y comentó que «esta crecida, para la ribera de Santa Fe, va a ser más riesgosa que la del año pasado».

El director de Defensa Civil de esa provincia, Marcos Escajadillo, consignó que van a viajar al norte de la provincia para reunirse «con productores, intendentes, presidentes comunales y organizar el traslado de los animales de la zona de islas hacia la costa».

Situaciones similares se viven en Chaco, Corrientes y Entre Ríos, donde técnicos del Ministerio de la Producción entrerriano estimaron hoy que en diez días estaría llegando a esa provincia la crecida extraordinaria del río Paraná.

En ese marco, el organismo solicitó a los productores que tengan ganado en la zona de islas y campos bajos aledaños al río que tomen los recaudos pertinentes y comiencen a retirar la hacienda hacia campos más altos, donde la crecida no afectará a los animales.