Homicidio, intento de violación, venta de drogas y robos: el frondoso prontuario del abusador del barrio El Molino

"El Potoco" enfrenta penas de hasta 20 años de prisión

“El Potoco” Ureta (41), detenido el domingo pasado tras abusar sexualmente de la novia de su hijo, tiene al menos 15 antecedentes penales, entre los que figura un homicidio, intentos de homicidio, delitos contra la integridad sexual, amenazas, delitos contra la propiedad, entre otros.
Según confirmaron fuentes judiciales a Diario San Rafael, Ureta tiene una vasta “trayectoria delictiva”, que empezó en el año 1996 de acuerdo con el primer antecedente que registra el sistema judicial de Mendoza. En ese entonces tenía apenas 18 años y su primer delito computado fue un robo agravado.
Tras la primera detención, Ureta solo se dedicó a delinquir, beneficiado en muchas oportunidades por la Justicia, que también lo terminó condenando. Sin embargo, actualmente se encontraba en libertad tras haber purgado la última pena.
En el prontuario de Ureta figuran lesiones (1997), abuso sexual en grado de tentativa (1997), lesiones (1997), atentado contra la autoridad (1997), lesiones (1999), abuso de arma (1999), homicidio en grado de tentativa (1999), amenazas con arma (2001), amenazas con arma (2003), amenazas (2005), comercio de estupefacientes (2012), homicidio (2010), comercio de estupefacientes (2015), infracción a la ley de drogas (2016) y evasión (2019).
Dentro de esa escalofriante nómina, hay aspectos llamativos. En septiembre de 2013, Ureta fue condenado por el asesinato de Jesús Antonio Chitadino, atacado durante una riña y a quien “Potoco” le aplicó un golpe con una piedra en la cabeza. Como consecuencia, Chitadino sufrió una lesión cerebral que le provocó la muerte horas después.
En un polémico fallo, quienes en ese entonces integraban la Segunda Cámara del Crimen de San Rafael se opusieron a los 10 años de cárcel que el fiscal había solicitado para Ureta y le aplicaron una condena de 2 años y 9 meses de prisión efectiva. En su fallo consideraron que existió un “homicidio preterintencional”, establecido en el artículo 81 inciso B del Código Penal. Incurre en esa figura quien “con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte”.
Gracias a esa consideración del tribunal, Ureta “zafó” de una década en prisión, lo que se redujo a poco menos de 4 años. Si los magistrados hubiesen avalado la postura del fiscal, hoy “Potoco” continuaría en prisión, teniendo en cuenta que en ese mismo proceso fue declarado reincidente.
Otro dato curioso en el historial delictivo de Ureta data de julio de 2018, cuando incumplió con un régimen de salidas transitorias autorizado por la Justicia Federal, lo que dio lugar a un nuevo proceso.
De acuerdo con las averiguaciones hechas por este diario, Ureta recuperó la libertad el 29 de septiembre de 2018, tras haber purgado una condena impuesta por el Tribunal Oral Criminal Federal Nº 2 de Mendoza.
Ahora Ureta, en base a la acusación por abuso, enfrenta penas de hasta 20 años de prisión. En caso de ser condenado, deberá cumplir la totalidad de la sanción penal.