Humor

Un hombre consigue por fin que un empresario de circo  acepte ver una demostración de su número. Saca un ratón del bolsillo, un piano pequeño y un loro; el ratón se pone a tocar el piano al tiempo que el loro canta opera.

– ¡Fantástico! pero digame, ¿esto tiene un truco verdad?

– Sí señor… el loro no canta, pasa que el ratón es ventrílocuo…

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