Un malogrado ladrón terminó con una nueva condena esta semana, luego de haber cometido un hecho delictivo en el interior de la farmacia Mayo, situada en la avenida Hipólito Yrigoyen de nuestra ciudad.
Darío Alberto Soto Salinas decidió entrar al mencionado comercio, donde paseó entre sus góndolas no con intenciones de comprar, sino de apropiarse ilegalmente de dos botes de champú marca Pantene, según describe la denuncia que originó la causa en su contra.
El accionar de Soto fue advertido por personal de la farmacia, y éste al percatarse que lo habían descubierto, eligió correr por la vereda de Yrigoyen hacia el este. En el éxtasis de la fuga, continuó su carrera por calle Buenos Aires hacia el norte, quizás sin contemplar que pasaría frente a la Comisaría 32. Fue así que, a los empleados farmacéuticos, se sumaron policías de dicha dependencia que finalmente aprendieron a Soto en calle Bombal, donde le incautaron los productos que había sustraído de la farmacia.
Tras ser detenido, Soto quedó a disposición de la Justicia y su causa recayó en la Fiscalía de Javier Giaroli, quien terminó suscribiendo un acuerdo con la defensa del acusado, que derivó en un juicio abreviado por el que el ladrón terminó siendo condenado a un año de prisión en suspenso, más una declaración por reincidencia debido a otra condena previa.


