De manera reciente, la ONG Acción Salvaje logró registrar el nacimiento de un pichón de cóndor andino en el área de Tupungato, hecho que llenó de felicidad debido a que se trata de un animal en peligro de extinción. “Si bien deben haber nacimientos regularmente todos los años, lo importante es que durante el transcurso del último censo, estábamos trabajando en Tupungato, que se había sumado por primera vez como área natural, y bueno, ahí tuvimos la suerte de registrar al pichón”, comentó Eduardo Furlán, integrante de la ONG a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. La labor de Acción Salvaje se enmarca en el Programa de Conservación del Cóndor Andino, una iniciativa conjunta con la Fundación Bioandina de Buenos Aires y la Dirección de Recursos Naturales de Mendoza. El censo se realiza anualmente en todas las áreas naturales protegidas de la provincia, con el objetivo de velar por la salud de la especie y monitorear su reproducción. “Fue durante la estación de Primavera cuando realizamos el último censo, y ahí tuvimos la fortuna de encontrar al pichón. Desde entonces, estamos realizando un seguimiento constante para asegurarnos de que se desarrolle con normalidad y de que los padres estén en buen estado”, señaló Furlán. El proceso de crianza de un cóndor andino es un asunto delicado y meticuloso. La madre dedica aproximadamente un mes y medio a incubar el huevo, y luego comienza el arduo trabajo de cuidado del pichón. “Nació el 27 de noviembre, y cuando lo vimos ya tenía unos tres o cinco días. Se encuentra en la cueva, pequeño, con unos 25 a 30 centímetros de altura, cubierto con el plumón característico de un pichón”, describió el experto. Es fascinante observar el desarrollo del cóndor andino, ya que hasta los siete años presenta un plumaje ocre y marrón que, con el tiempo, evoluciona hacia la característica coloración adulta de negro y blanco. “Esperamos que para febrero o marzo del próximo año, el pichón ya esté listo para dar sus primeros vuelos en completa libertad”, anticipó Furlan. Acción Salvaje, la ONG responsable de este proyecto de conservación, ha estado activa durante los últimos cinco años en la provincia de Mendoza. Además de trabajar con cóndores andinos, la organización se dedica a la protección de otras tres especies: el águila coronada, el puma y el cardenal amarillo. “Con las distintas especies, estamos llevando a cabo un monitoreo constante. En el caso de las aves, nos enfocamos en el monitoreo de la especie y de los nidos. Además, estamos implementando medidas de conservación, como la colocación de rampas para prevenir ahogamientos de aves, especialmente águilas y cardenales”, explicó Furlán. La campaña de colocación de rampas ha sido un éxito, con la instalación de 200 rampas en los últimos dos años. “Hemos trabajado con más de 50 propietarios de campos, y la mayoría ha respondido positivamente a la iniciativa. Esto es fundamental, ya que estas especies están catalogadas en peligro de extinción”, destacó el experto. El cardenal amarillo, en particular, enfrenta una amenaza adicional debido al comercio ilegal. “Es crucial concientizar a la gente sobre la prohibición de vender cardenales amarillos. Animamos a la comunidad a denunciar cualquier actividad ilegal a la Dirección de Recursos Naturales, ya que esto contribuye a la preservación de la especie”, enfatizó. El puma, por otro lado, se encuentra en una situación más estable en términos de conservación. Sin embargo, Acción Salvaje está implementando medidas para evitar que los cachorros huérfanos sean destinados al cautiverio. “Estamos trabajando con los pobladores para colocar artefactos que eviten que el puma cace ganado. También criamos a los cachorros huérfanos en aislamiento humano para luego reinsertarlos en sus hábitats naturales”, dijo Furlán. Una de las innovaciones más destacadas es el uso de luces intermitentes y parlantes activados por sensores de movimiento. “Hemos implementado con éxito este sistema en la zona de San Rafael, cerca de Las Leñas, trabajando con varios productores. La respuesta ha sido positiva, y el proyecto sigue expandiéndose”. El sistema funciona con energía solar, una muestra de la innovación tecnológica aplicada a la conservación de la fauna. “Nos pueden contactar a través de nuestras redes sociales, en Instagram y Facebook con el nombre S.O.S Acción Salvaje (s.o.saccionsalvaje). En el caso de San Rafael, seguimos trabajando en la colocación de rampas, y alentamos a los productores interesados a comunicarse con nosotros. Todo el trabajo que realizamos es gratuito, proporcionamos la malla y realizamos la instalación sin costo alguno para los propietarios”, destacó. La rampa, diseñada como una malla electrosoldada de un metro por un metro con forma triangular y un flotante, ha demostrado ser efectiva sin causar daños a los tanques australianos. “Estamos comprometidos en reducir el conflicto entre los productores y las especies en peligro, y estas iniciativas contribuyen significativamente a ese objetivo”, concluyó.







