La publicación del último dato de inflación de junio, que fue del 1,9% según el INDEC, activó la actualización semestral del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia. Como consecuencia, desde agosto entrarán en vigencia nuevos pisos de remuneración a partir de los cuales los empleados comenzarán a tributar.
El ajuste se realiza mediante el mecanismo de actualización por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que también se utiliza para modificar las escalas del Monotributo. El objetivo es evitar que la inflación haga que los trabajadores comiencen a tributar el impuesto o asciendan de escala sin haber registrado un aumento real de sus ingresos.
Cómo quedan los nuevos pisos de Ganancias
Según la estimación difundida por el tributarista Sebastián M. Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, los nuevos umbrales varían de acuerdo con la situación familiar de cada trabajador.
En el caso de un empleado soltero, el piso será de $3.505.431 de remuneración bruta y $2.909.507 netos. Para un soltero con un hijo ascenderá a $3.792.485 brutos, mientras que con dos hijos llegará a $4.079.540.
Por su parte, un trabajador casado con dos hijos comenzará a tributar a partir de una remuneración bruta de $4.648.749, equivalente a $3.858.461 netos.
Qué busca el ajuste por inflación
De acuerdo con el especialista, quienes obtuvieron aumentos salariales por encima de la inflación mantendrán o incluso mejorarán su posición relativa dentro del régimen. En cambio, aquellos cuyos ingresos crecieron por debajo del IPC podrían sufrir un incremento en las retenciones, ya que la actualización del impuesto se realiza en función de la inflación y no de la evolución del salario real.
Sin embargo, aclaró que el impacto no es igual para todos. Quienes recibieron aumentos salariales inferiores a la inflación podrían afrontar mayores retenciones, ya que la actualización del impuesto responde al IPC y no a la evolución del salario real.
El mismo criterio también se aplica al Monotributo, cuyas escalas y categorías se actualizan cada seis meses utilizando el índice de inflación publicado por el INDEC. De esta manera, el sistema busca adaptar periódicamente los parámetros tributarios al contexto económico.
Fuente: Radio Mitre


