Impuestos, ecología y tecnología

El Gobierno provincial anunció esta semana la decisión de comenzar a reducir la impresión de boletas papel de los impuestos que recauda la Administración Tributaria de Mendoza (ATM).
De esa forma, a partir del 1 de febrero aquellos contribuyentes que hayan registrado sus correos electrónicos en la página de la ATM reciben el aviso de deuda por ese medio y no con la tradicional factura. Las autoridades esperan que cerca del 60% de los contribuyentes deje de recibir su boleta de forma papel en su domicilio, y por el contrario, pase a ser notificado vía correo electrónico o en la misma web de ATM.
Fue la ministra de Hacienda y Finanzas de la provincia, Paula Allasino, quien explicó que la intención es “llegar más allá con el cuidado del medio ambiente”, y que con esas modificaciones se estima un ahorro de 20 millones de pesos.
Las estadísticas indican que, hoy por hoy, una parte importante de los habitantes de la provincia tiene acceso a una cuenta de correo electrónico, pero no la totalidad. Fue la propia Allasino la que, en ese sentido, aclaró que “a quienes no tengamos modo de hacerles llegar la boleta electrónica, se la vamos a seguir enviando”.
Los tiempos han cambiado y no perder el tren del progreso es parte del crecimiento de una comunidad. En esa inteligencia, las necesidades y conductas deben ir modificándose para conseguir los nuevos objetivos progresistas y, para ello, la tecnología suele resultar fundamental.
Por otra parte, la preservación del ambiente es uno de las ocupaciones centrales que deberían asumir todos los gobiernos modernos, por lo que la medida mencionada aparece como acertada.
La práctica mostrará si, efectivamente, todos los contribuyentes tienen la posibilidad de conocer lo que deben pagar o si la medida vino a complicar aún más la tarea contributiva, ya de por sí engorrosa. De cumplirse con los objetivos perseguidos y anunciados oficialmente, habremos dado un paso más en nuestra evolución.