Impulsado por la pandemia, el insurtech se impone en la Argentina

Recientemente, Hugues Bertin, fundador de Digital Insurance LatAm y referente del sector a nivel regional, dijo en una entrevista que en términos globales, desde el nacimiento del mundo insurtech, se invirtieron entre 12 y 15 billones de dólares, y que solo en el primer trimestre de este año, ya se invirtieron 900 millones de dólares, lo que representa un 10% más de lo invertido el año pasado.

La tendencia luego del primer trimestre sigue siendo ascendente, y este año puede que se inviertan entre 5 y 6 billones de dólares: Pero ahora esa inversión será por tickets más grandes en menos players, agregó Bertin.

 

Al corriente mes de agosto y solo en Argentina, los números de Digital Insurance LatAm indican que existen 53 insurtechs registradas, y que representan el 18% del ecosistema total de Latinoamérica.

 

A su vez, este ecosistema tiene un 8% de nuevos modelos de negocios y un 43% de nuevos tipos de distribución de seguros, mientras que el 9% se centra en servicios en aseguradoras e intermediarios, con nuevos actores.

Desafío del sector asegurador
Se decía que en 2025, un tercio de la economía mundial iba a pasar por plataformas digitales. Pero ese tiempo evidentemente se va a adelantar por la aceleración que trajo consigo esta pandemia. Y esa aceleración significa todo un desafío para el sector asegurador.

 

En septiembre de 2019, cuando la idea de negocio de Bergson fue seleccionada para participar de una semana de aceleración de startups en Tenerife, España, de la mano de MentorDay, no existía el COVID-19 en el mundo.

 

El aislamiento social que impuso en este 2020 en el planeta entero la propagación de esta enfermedad altamente contagiosa, produjo un corte en el hilo de la transición a la digitalización. Pero no es que esa transición se esfumó; por el contrario, se aceleró: el paso hacia una nueva era para los negocios se está dando ya, ahora mismo. Y de una forma muy brusca.

 

En nuestro proyecto original, el foco central siempre estuvo en la experiencia del usuario de seguros. El cambio quizás más importante es que ahora, a partir de la pandemia, no importa ni siquiera la edad del cliente: todos, o casi todos, están haciendo un uso intensivo de la tecnología, tanto para hacer compras, como para todo lo relativo a los servicios financieros. En la era del teletrabajo y la telemedicina, lo que llegó para quedarse es también la forma de asegurar nuestros bienes.

Incluso antes del coronavirus y la cuarentena, en Bergson estábamos enfocados en mejorar los servicios, las herramientas y la infraestructura tecnológica para que, desde un teléfono celular, cualquier persona pueda no solo contratar un seguro, sino resolver de manera rápida eventuales siniestros.

 

No celebramos de ninguna manera la aparición del coronavirus, pero creemos que el momento es excepcional para que el rubro de los seguros, que se ha caracterizado siempre por su rigidez, evolucione y se transforme. Los números nos dan la razón: las cifras del sector insurtech demuestran que la industria de los seguros digitales aceleró su crecimiento en estos últimos meses.

Un modelo colaborativo
Creemos en un modelo colaborativo con el sector de las grandes aseguradoras, y creemos que con nuestra tecnología, estamos ayudando a las compañías con la prevención de fraudes, evitando datos falsos y localizaciones erróneas, garantizando inalterabilidad en la información.

En Bergson somos nuevos: somos una startup bajo un concepto de tienda 100% online. No solo ofrecemos cotizar, comparar y comprar seguros de automóviles en distintas compañías de una manera rápida y simple. También ofrecemos usar tecnología de reconocimiento de daños automatizados, geolocalización y securización con tecnología blockchain, con validación automática de fotografías mediante inteligencia artificial (IA) para el procesamiento de los eventuales siniestros.

 

Al realizar con tecnología blockchain todas las verificaciones, inspecciones vehiculares y carga de siniestros en las plataformas, éstas tienen un sellado de tiempo, y a su vez, están securizadas para garantizar que han sido tomadas en un lugar determinado y a una hora precisa.

 

De cara al nuevo mundo que estamos empezando a transitar, la industria actual, con gigantescas burocracias administrativas y falta de competitividad, necesitará más de un milagro si quiere buscar nuevos caminos con más conciencia colectiva.

Y cuando hablamos de nuevos caminos, nos referimos a que si no logramos crear nuevas cosas, acabaremos fracasando, independientemente de los beneficios actuales. Pero hay algo muy importante: nosotros, los humanos, nos distinguimos de otras especies por la capacidad de hacer milagros. Y a hacer milagros lo llamamos desarrollar nuevas tecnologías.

 

(*) CEO de Bergson