Quesos, dulces, lácteos, chacinados, vinos y muchos productos más son los que elaboran los chicos de las escuelas técnicas agropecuarias de San Rafael.
En todos los casos son “delicias” que los alumnos de las diferentes instituciones educativas realizan como parte de su capacitación pero que también pueden vender para juntar fondos para las instituciones.
La gran mayoría de ellas se encuentran alejadas del casco céntrico, es por eso que se apunta a crear un programa especial que permita que la producción pueda comercializarse en diferentes eventos y actividades de interés donde concurre gran cantidad de público.

Sin dudas se trata de una propuesta más que interesante, ya que muchas veces las instituciones no tienen los medios para viajar o costear los valores de un stand en ferias, festivales o demás.
A través del Concejo Deliberante se presentó una iniciativa que apunta a crear un Programa de Participación de Escuelas Técnicas Agropecuarias en eventos como la Fiesta del Turismo.

El objetivo será fomentar y visibilizar la labor educativa y productiva de las instituciones de nivel secundario del departamento.
Las escuelas han demostrado un alto nivel de productividad en diferentes sectores como la vitivinicultura, fruticultura y hasta producción cárnica, es por eso que se apunta a “brindarles oportunidades para generar ingresos y visibilizar su labor en eventos importantes de la comunidad”.

De esta manera se busca contribuir a su desarrollo, pero también promover la educación técnica agropecuaria como fuente de inserción social y laboral para los jóvenes.
LAS DIFERENTES ESCUELAS
Entre las escuelas se mencionan a la Pascual Iaccarini, Seizo Hoshi de Real del Padre, Martín Güemes de La Llave, Antonio Di Benedetto de Rama Caída, Julio Gatica de La Guevarina, El Cerrito del distrito que da nombre a la institución, Francisco García de Las Malvinas y su anexo de Punta del Agua y Cerro El Sosneado del distrito homónimo.

El proyecto plantea que la comuna proporcione los stands y materiales, además de la logística para las escuelas alejadas.
Los ingresos generados por la venta de productos serán destinados a las instituciones, que deberán reinvertir los fondos en mejoras de infraestructura, adquisición de herramientas o materiales didácticos relacionados con las especialidades técnicas impartidas.







