Inauguran el hotel más alto del mundo en Dubái

Las ansias de Dubái por romper sus propios récords parecen no tener límite, tras la reciente inauguración del Gevora, el hotel más alto del mundo. El pasado lunes, este imponente establecimiento de 75 pisos y 356 metros de altura recibía sus primeros huéspedes rodeado de expectación; superaba en un solo metro a todo un gigante de la misma ciudad -y de la misma calle-, el JW Marriott Marquis Dubái, que desde 2012 ostentaba este particular título.

Y es que la capital del emirato árabe homónimo, convertida en uno de los principales centros turísticos y de negocios de Oriente Medio, destaca precisamente por la espectacularidad de unas edificaciones que parecen desafiar las leyes de la gravedad.

La construcción del hotel Gevora, en pleno distrito financiero, se inició hace tres años. Situado en la Sheikh Zayed Road, la principal arteria de la ciudad, el nuevo hotel ocupa un impresionante edificio de color dorado de 528 habitaciones y suites de un tamaño acorde con las dimensiones de una construcción de estas características: la más pequeña de sus estancias alcanza los 46 m2 y la mayor, 85 m2.

Entre sus innumerables servicios, cuenta con cuatro restaurantes, dos de ellos de lujo, jacuzzi, gimnasio en la planta 71, spa y una espectacular piscina en la azotea, desde cuyo bar se pueden disfrutar de espectaculares vistas de la ciudad y de sus grandes rascacielos -entre ellos el Burj Khalifa-, e incluso contemplar el desierto.

El diseño externo de la torre, que ha corrido a cargo del grupo Al Atlar, es clásico y simple, con ventanas en cada piso, lo que permite la entrada de luz solar. Sin embargo, numerosos detalles como su acceso impresionan a los visitantes por su opulencia.

Y es que las puertas giratorias de la planta baja están revestidas en oro macizo. Desde este nivel y hasta lo más alto de la torre, se han instalado ocho ascensores que permiten subir en solo 38 segundos.