Una de las noticias trágicas de la semana para San Rafael fue el enorme incendio que se produjo el martes en horas de la siesta en la fábrica Plastiandino, donde sólo quedaron cenizas, a pesar de las intensas labores desarrolladas por personal de bomberos, Policía de Mendoza y Defensa Civil. Sobre lo ocurrido, dialogó con FM Vos (94.5) y con nuestro diario Pablo Franciulli, jefe del cuartel de bomberos voluntarios de Salto de las Rosas, quien trabajó en el lugar del siniestro.
“Fue muy complejo, por suerte estático (hemos tenido incendios más dinámicos), esto estaba focalizado y no tenía posibilidad de extensión, estaba circunscripto, pero tratar de controlarlo nos llevó bastante tiempo y bastante recurso”, dijo el bombero y agregó que fue esencial el recurso humano, ya que “estos incendios que tienen mucha carga térmica, mucha temperatura, afectan rápidamente a los bomberos, y se va quedando personal fuera de servicio por el propio efecto de la temperatura, por ende, requiere una renovación permanente de personal”. No obstante, aclaró que en este caso no tuvieron ese recambio, sino que el personal que comenzó a trabajar a las 14.30, se fue alrededor de las 2 de ayer miércoles, más allá de que hubo bomberos que al saber del caso, a medida que se liberaban de sus compromisos, iban sumándose a la tarea.
Fue importante también el recurso hídrico y económico, ya que “por ejemplo, uno de los camiones por la propia falla del sistema, llegó con menos de un cuarto de tanque de combustible”.
Si bien la fábrica contaba con algunos sistemas para combatir incendios, los mismos no estuvieron acordes a estas circunstancias. “A la llegada del primer móvil, teníamos a los diez metros una boca de incendio y nos dijeron que tenían presión las bocas de incendio, pero cuando fuimos a entrar con las mangas de la propia empresa, hasta que disponíamos de nuestro medios (que son los que transportamos en los camiones), no había presión y en poco tiempo, el agua que venía por gravedad, se acabó, así que se tuvo que disponer de un sistema nuestro de abastecimiento. La empresa tenía un sistema de incendio bastante nuevo, bastante autónomo pero la realidad es que no sabía decir qué fue lo que falló; entiendo que la dinámica de ese incendio, de la expansión del mismo fue tal, que no les dio tiempo a que funcione”, lamentó y añadió que eso será evaluado por los peritajes que hará la policía.
En cuanto a las posibles causas del siniestro, señaló que aún faltan más estudios, pero aseguró que los materiales y los químicos con los que trabajaba Plastiandino, fueron un combustible que hizo mucho más arduo el trabajo, ya que las llamas se expandieron con gran peligrosidad en el edificio. “Cuando llegamos, teníamos las tres alas de la empresa tomadas: la izquierda, detrás de las oficinas, que era la frontal que uno veía desde afuera, y la de la derecha que es donde se hacía la estiba del material terminado, lo cual llamó mucho la atención porque fue en muy poco tiempo”, remarcó.
Cabe recordar que trabajaron 12 bomberos, de los cuales dos debieron ser trasladados al hospital, uno por intoxicación y el otro porque cayó de una escalera, lesionándose una pierna.
Franciulli asumió que nuestro departamento no está preparado para hacer frente a una tarea como esta, ya que les faltan claramente recursos en caso de volver a cruzarse con un triste episodio como este.







