Pero hasta la fecha el Parque Nacional de Komodo es el hábitat del famoso dragón de Komodo, que es una especie en peligro de extinción. De ahí el planteo de la UNESCO, que esta semana obtuvo respuesta de un funcionario local.
«El proyecto continuará, se ha demostrado que no tiene ningún impacto«, afirmó a Reuters una persona de apellido Wiratno, del Ministerio de Medio Ambiente de Indonesia.
Los especialistas consideraron que la construcción del «Jurassic Park» de Indonesia alentaría la pesca ilegal, la depredación del hábitat del dragón de Komodo e impactaría de lleno en la economía local de miles de habitantes.
Pero el Gobierno de Indonesia insistió en que el «Jurassic Park» de la isla de Rinca será un «lugar turístico de primera».
La activista Rima Melani Bilaut, del grupo ecologista Foro Indonesio para el Medio Ambiente (WALHI), señaló que el proyecto podría afectar a la comunidad local y a los dragones.
«Instamos al gobierno a que desarrolle un turismo basado en la gente. Hay gente que vive allí«, pidió Bilaut.







