Fundar, un centro de investigación y diseño de políticas públicas, publicó recientemente un informe que lleva las firmas de los economistas Jimena Calvo, Pablo de la Vega y Guido Zack y que afirma que un plan antiinflacionario pensado en función de las características propias de sociedad argentina debería tener los siguientes elementos: un proceso de consolidación fiscal, un programa serio para mejorar la gestión de la liquidez y la intermediación financiera, medidas concretas para reducir el bimonetarismo, la decisión de alinear precios relativos, una política de ingresos y un firme apoyo a las exportaciones con el fin de facilitar la acumulación de reservas en el Banco Central.
El documento observa, por otra parte, que tanto una política de ingresos sin consistencia macroeconómica como un planteo único y exclusivamente monetario carecerán de eficacia. Se deben atacar, al mismo tiempo, todos los problemas relacionados con el aumento generalizado y sostenido de los precios. Advierte también que es una ilusión financiar déficits fiscales crónicos con emisión sin esperar consecuencias sobre los precios. Por otro lado, proponen mejorar la intermediación del sistema financiero para fomentar el ahorro en moneda local y aceitar los canales de financiamiento tanto del sector público como el privado.
El análisis también dedica un párrafo a la pasión de los argentinos por el dólar. Sobre ese asunto, explica que para fomentar el ahorro en moneda local es requisito contar con una tasa de interés real positiva y reducir las expectativas de devaluación.
Es de esperar que la actual gestión logre, en primer lugar, amalgamar fuerzas que sostengan el plan económico y permitan vencer la inflación. En momentos de inestabilidad global, como el actual, la falta de consistencia política puede convertirse en el punto más vulnerable a la hora de adoptar medidas para transformar una realidad compleja donde se dirimen intereses y espacios de poder. La historia enseña que de situaciones así sólo se puede salir con éxito si existe respaldo político y capacidad de negociación.





