De acuerdo a un relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la producción de la industria manufacturera de las pequeñas y medianas empresas registró un aumento del 2,4% en octubre frente al mismo período del año anterior.
En el décimo mes del año, la mejor performance fue del sector “Textil e Indumentaria”, que experimentó un crecimiento anual del 20,2% en la producción a precios constantes.
Por otro lado, el sector de “Papel e Impresiones” tuvo la mayor caída interanual, que alcanzó el 10%. En el acumulado del año, el sector de «Alimentos y Bebidas» lidera con un aumento del 4,2% en comparación con el período enero-octubre de 2022.
«En el último mes hubo un crecimiento interanual de 2,4 % y a nivel mensual se observó un significativo incremento del 9,8%. De todas formas, y a pesar de este repunte, la producción acumula una caída del 0,5% en los primeros diez meses del año. Lo que sucedió es que las políticas de ingreso implementadas (previo a las elecciones) por el gobierno en el último mes, han tenido una mayor demanda», explicó ante los micrófonos de FM Vos 94.5 Salvador Femenía, vocero de CAME.
«Igualmente, los distintos sectores tienen problemas de abastecimiento de insumos importados. Los proveedores del exterior están teniendo demoras para cobrar más allá de la fecha pactada. Por este motivo, las industrias recurrieron al uso de stocks existentes con el objetivo de satisfacer la demanda mensual, lo que explica el crecimiento de la producción en octubre», agregó.
Después, explicó a qué se debe el desabastecimiento de los insumos importados. “Faltan dólares y si no hay una balanza favorable no existe política posible que pueda destrabar este conflicto. Todo esto impacta mucho. Por ejemplo, en la industria de alimentos y bebidas han faltado insumos para reparar maquinarias. Faltan los insumos para producir, como así también, los repuestos», sostuvo Salvador Femenía.
Más adelante, contó las expectativas que tiene el sector de cara a los próximos meses. «Los lineamientos generales del nuevo gobierno que asume el 10 de diciembre son conocidos por todos. La incertidumbre radica en cómo van a impactar en cada sector y las herramientas que se van a aplicar para llevar adelante las medidas. Evidentemente hay una intención de ordenar la macroeconomía, tenemos que ver cuáles son los efectos en la mediana empresa. Creemos que se vienen meses bastante complicados para toda la sociedad. Por otra parte, tenemos que empezar a articular con las nuevas autoridades para saber si se aplicarán políticas diferenciales como las que venimos reclamando desde hace mucho tiempo», manifestó el vocero de CAME.
«Habrá que trabajar mucho. Se deben elaborar acuerdos y negociar entre los sectores. Hay que tener en cuenta que muchas reformas deben ser aprobadas sí o sí por el Congreso de la Nación», añadió.
En ese mismo sentido, opinó en relación a la reforma impositiva impulsada por el presidente electo Javier Milei. «La intención supuesta es bajar el gasto público y a partir de ahí bajar los impuestos. La idea es eliminar la mayor cantidad de regulaciones posibles. Todas estas propuestas suenan muy buenas como para generar un horizonte más amigable con la actividad de las pymes», argumentó Salvador Femenía.
«Además, se habla de modificar el régimen de indemnizaciones para que el mismo sea más predecible. Actualmente tenemos un escenario de alta conflictividad laboral que impacta fuertemente en la economía de las micropymes. Actualmente muchos juicios laborales son armados, existe una industria del juicio que hace mucho daño a la actividad. Los altos costos que se deben pagar terminan con la vida de la pyme», completó.







