Ingresos de agua al Diamante por debajo de lo pronosticado

En medio de la grave sequía que atraviesa la provincia, desde el Departamento General de Irrigación esperaban para diciembre 30 metros cúbicos por segundo y la realidad marcó un ingreso de agua todavía inferior, de 24 metros cúbicos por segundo, lo que influirá en las erogaciones. 

El año hidrológico en los ríos sanrafaelinos es aún más seco de lo que anticipó el pronóstico de Irrigación en octubre. El río Diamante terminó el año con un ingreso de 6 metros cúbicos por segundo inferior a lo que se anticipó.
Es que en octubre cuando el Departamento General de Irrigación da el pronóstico de erogación en base a la nieve medida en las entradas de las distintas cuencas, se calificó de seca la temporada. Para el Diamante se señaló que en diciembre se esperaban 30m3 por segundo y la realidad marcó un ingreso de agua incluso inferior, de 24m3 por segundo.
Esta situación hace que se tenga que ir retocando el diagrama de erogación para no quedarse sin agua.

En FM Vos (94.5) el subdelegado de aguas del Diamante, Fabio Lastra, explicó que “en el día de hoy la reserva global (entre Agua del Toro y Reyunos) es de 56 por ciento, 307 hm3 de los 540 de capacidad y se distribuye en ambos embalses. Agua del Toro está a un 34 o 35 %, y Los Reyunos en el orden del 78 por ciento”.
El ingeniero agregó que “en octubre se dio un pronóstico hidrológico que ya sabemos de un año seco, el más seco del que se tengan registros. Los ingresos que hemos tenido en diciembre han sido inferiores a los pronosticados, habían pronosticado un ingreso en la sección de La Jaula de 30 m3 por segundo y vamos a cerrar (diciembre) con 24 m3 por segundo”.
Lastra comentó que enero probablemente sea igual de seco. “El mes de enero probablemente también ingrese menos agua de la pronosticada, lo cual nos va obligando día día a ir realizando ajustes en el plan de derogación para mantener un equilibrio con el agua embalsada, no solo para las necesidades 2019 – 2020 sino atendiendo a posibles requerimientos futuros, asumiendo que pueda llegar a venir un periodo muy similar al que estamos teniendo”.
De esta forma con casi 10 años de escases de agua, la realidad seca de los ríos es aún más preocupante y nada hace prever que esto pueda cambiar en los próximos años.