Un nuevo sistema de manejo del riego permite mejorar la eficiencia hídrica en la vitivinicultura local, combinando ciencia, tecnología y trabajo conjunto entre la academia y el sector productivo.
Gracias a un convenio entre el INTA y la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria (FCAI-UNCuyo), se logró implementar una estrategia de riego innovadora en viñedos de la región que permite ahorrar hasta un 20% de agua sin comprometer el rendimiento ni la calidad de la uva.
La clave está en la aplicación de análisis isotópicos del carbono, una técnica científica que permite conocer con precisión cómo responde la vid frente al estrés hídrico, y en base a eso, tomar decisiones más eficientes sobre cuándo y cuánto regar.

La ecuación es sencilla, menos agua y más precisión, más manejo y más eficiencia.
Sin dudas Se trata de una herramienta concreta para mejorar la sostenibilidad del riego en un contexto donde el agua es cada vez más escasa y valiosa.
Este enfoque no solo aporta al uso racional del recurso hídrico, sino que también optimiza la producción, manteniendo los estándares de calidad que demanda el mercado vitivinícola.
La experiencia demuestra cómo la articulación entre ciencia y territorio puede dar lugar a soluciones reales, escalables y sustentables.
Desde la FCAI y el INTA destacan la importancia de seguir fortaleciendo estos lazos para enfrentar, con innovación, los desafíos del agro en tiempos de cambio climático.







