El Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica amplió la red de control con estaciones cercanas al cráter. Buscan obtener datos en tiempo real y fortalecer la seguridad en Mendoza ante la actividad del complejo volcánico.
El Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica avanzó en la ampliación de la red de monitoreo del volcán Peteroa, uno de los más activos del país y ubicado en Malargüe, en el límite entre Argentina y Chile. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el director del organismo, Sebastián García, explicó que se instalaron nuevas estaciones con sensores y cámaras en zonas cercanas al cráter, con el objetivo de mejorar la vigilancia y brindar información precisa a las autoridades ante eventuales cambios en la actividad.

El especialista detalló que “ya hemos instalado 3 estaciones, las primeras 2 de ellas en altura, por eso contamos con el apoyo de los helicópteros de la policía de la Mendoza”. Explicó además que “una de las estaciones está ubicada sobre el borde del cráter del volcán, donde va a tener varios sensores, uno de ellos una cámara que va a estar filmando constantemente la actividad del cráter que hoy día se mantiene activo, pero también con equipamiento sismológico para medir la actividad sísmica más cercana”.
García comentó que actualmente se encuentra trabajando en la base operativa, desde donde se coordinan las tareas. “Estamos más o menos a unos 8 kilómetros del cráter, en la base del volcán donde nosotros tenemos nuestro nodo satelital. Es un laboratorio de montaña que pertenece al Centro Internacional de Ciencias de la Tierra de la Comisión Nacional de Energía Atómica”, señaló, al tiempo que explicó que desde allí despliegan el instrumental hacia los puntos seleccionados.
El director del observatorio explicó que la elección del volcán responde a su actividad reciente. “El Peteroa es el segundo volcán más activo de nuestro país, que además está en alerta técnica amarilla desde el mes de julio de 2025, producto de un incremento en la actividad sísmica”, afirmó. Recordó que en los meses de octubre y noviembre el volcán emitió ceniza, aunque en la actualidad la actividad superficial ha disminuido. “Hoy día la tendencia pasa a la baja, o sea el volcán de a poco se está calmando”, indicó, aunque aclaró que la vigilancia continúa de manera permanente.
El objetivo principal de este trabajo es brindar información en tiempo real para la toma de decisiones. “El fin de todo esto es poder llevar información en tiempo real a las autoridades locales y provinciales para que ellos puedan tomar decisiones informadas en caso de que la actividad de estos volcanes se incremente”, sostuvo. En ese sentido, explicó que el monitoreo funciona las 24 horas: “Realizamos el monitoreo 24/7, tenemos profesionales las 24 horas del día revisando todas estas señales”.

Durante la entrevista también describió las características geológicas del complejo volcánico. “Es un volcán muy grande, decimos que es un complejo volcánico porque ha tenido distintas etapas donde se ha ido construyendo y destruyendo”, explicó. Añadió que el sistema tiene más de 100.000 años de antigüedad y ha registrado erupciones en 2018-2019, 2010, 1991 y en la década del 60.
García explicó además cómo se transmiten los datos. “Tenemos una red de telemetría que interconecta todas las estaciones, como con un wi-fi de larga distancia. Todo se baja hasta la base del volcán y desde allí se retransmite a nuestras oficinas en Buenos Aires y también al observatorio de Chile, porque este es un volcán binacional”, indicó. Subrayó que el trabajo conjunto es clave, ya que “los volcanes no respetan las fronteras geográficas”.
Otro aspecto importante es la elaboración del nuevo mapa de peligros volcánicos. Según indicó, el organismo trabaja en ese documento junto a otras instituciones para definir los posibles impactos y planificar medidas de prevención. “El monitoreo nos va a decir cuándo el volcán puede entrar en erupción, pero también estudiamos la historia eruptiva para saber qué es lo que el volcán puede hacer”, explicó.
El director del observatorio también señaló que parte de la información obtenida ya es pública. “La cámara está publicada en nuestra página web, pueden ingresar, es pública, toma una imagen por minuto y después se hacen videos automáticos con un timelapse cada 6 horas”, comentó.
Finalmente, destacó la inversión realizada para fortalecer el sistema de vigilancia. “Es una inversión muy grande en instrumental, de más de 290 mil dólares en equipamiento, que va a llevar seguridad a la provincia de Mendoza y a las poblaciones cercanas a este importante volcán”, concluyó.







