Internet

Padre José Ceschi

World Wide Web, por su sigla en inglés. O simplemente Web, para los íntimos. Internet es la impresionante red informática. Permite niveles de comunicaciones mundiales antes jamás imaginadas. Web significa tela de araña, y hoy muchos se preguntan si tanta «comunicación virtual» es tan inocente como pudiera parecer. Sabemos que existe una peculiar forma de adicción en quienes abusan de la pasión por la computadora. Las posibilidades de navegar por los océanos informáticos resultan mucho más apasionantes. Los cibernautas -entre quienes la gente joven va siendo mayoría- están tomando conciencia de que no se debe abusar. Quisiera reproducir el testimonio de un joven productor de multimedia, Félix Larreta, publicado por Agustina Roca en La Nación Revista: «Yo hacía un trabajo sumamente creativo y por lo tanto gratificante: animación en tridimensión. Trabajaba 14 horas, de noche, con la luz apagada y con tres monitores de 21 pulgadas. Disfrutaba como un loco, todo tan estético y yo navegando por todos esos universos. Pero a la vez te aislás de todo. ¿Por qué uno se refugia tras una pantalla? Por muchos motivos. La vida real se mueve, y muchos no nos bancamos eso. Se muere gente o alguien que te quería ya no te quiere ver más. En cambio frente a la pantalla no hay hostilidad. Una computadora nunca te hiere y tampoco te conectás afectivamente con ella. Es un mundo mucho más seguro, de menos riego.
Viví muchos años así, hasta que un día, después de estar diez días encerrado, trabajando a oscuras, salí a la calle a hacer una copia y me sentí Drácula. Había sol. Me empezaron a doler los ojos y sentí como si me estuvieran manguereando el cuerpo -algo violento-, y me di cuenta que era necesario todo eso; me pareció supervital en ese mundo mental en que yo vivía. Muchas veces yo sentía que mi cabeza era un inmenso globo, lleno de aire, y mi cuerpo un hilito, volando, como si no existiese. Unos días después de esta sensación, largué todo. Yo creo que el mundo de los multimedios tiene muchísimas ventajas, pero va a requerir también una gran educación del ser humano para que sepa instrumentarlos correctamente».

¡Hasta el domingo!

Compartir

¿Quién avala la toma de tierras?

Artículo anteriorInforme de los gitanos acusados de estafas
Artículo siguienteHace diez años