En una muestra concreta de inclusión, formación laboral y compromiso comunitario, tres internos alojados en el centro penitenciario de El Cerrito elaboraron y donaron elementos musicales y mobiliario para la Escuela Artística 5-011 San Francisco Solano.
La iniciativa se gestó de manera articulada entre la Unidad de Producción Penitenciaria (UPP) de la Zona Sur, la delegación municipal de El Cerrito, personal penitenciario y los propios internos.
Entre los elementos fabricados se cuentan dos armarios para instrumentos, 11 juegos de baquetas para batería, 5 juegos para bombo, 12 ménsulas y maderas para estanterías.

Todos los materiales los aportó la delegación municipal local, y cada pieza la realizaron en los talleres de carpintería que funcionan dentro del complejo penitenciario, en el marco del programa de oficios.
La propuesta tiene un objetivo claro: dotar a las personas privadas de libertad de herramientas concretas para su reinserción social, mediante el aprendizaje de oficios, la adquisición de hábitos laborales y la participación activa en acciones que fortalezcan el vínculo con la comunidad.

“Trabajamos fundamentalmente en el aspecto psicológico y social, brindando un servicio y creando un vínculo sano con la comunidad, de modo tal que se favorezca la reinserción social de quienes participan en el proyecto”, señalaron desde la Unidad de Producción Penitenciaria. Además, destacaron que el trabajo en equipo, la creatividad y la colaboración con otras instituciones son pilares fundamentales de estas experiencias.
El material permitirá mejorar las condiciones de aprendizaje de decenas de estudiantes que concurren diariamente al establecimiento artístico.
Esta acción representa un nuevo ejemplo de cómo, a través de la articulación entre distintos sectores, se puede construir un presente más inclusivo, transformador y esperanzador para todos.







