La muerte de una joven de 19 años en el interior de un geriátrico de nuestra ciudad es investigada por la justicia local.
La víctima, identificada como Milagros María Luján Adaro, se encontraba alojada en dicho establecimiento –sito en calle Independencia al 539- puesto que, según se informó, presentaba problemas psicológicos.
Por circunstancias que se investigan, la joven falleció el jueves en horas del mediodía. Cuando una comisión policial llegó al lugar para intervenir en el caso, los efectivos encontraron «algunas situaciones poco claras», por lo que decidieron dar parte a la fiscalía en turno.
A partir de entonces, la fiscal Andrea Rossi ordenó el allanamiento del inmueble, el traslado del resto de los internos al hospital Schestakow y la clausura del mismo. Además, determinó que el cuerpo de la víctima -que había sido enviado a una funeraria local- fuera derivado a la morgue judicial para serle practicada la necropsia de rigor. Asimismo, decidió la aprehensión de quien afirmó ser el responsable del lugar y de, al menos, un empleado.
Entre otras cosas, lo que llamó la atención de los investigadores es que allegados al geriátrico en cuestión declararon que Adaro «se golpeó la cabeza» antes de su fallecimiento y que, además, en el establecimiento no había un médico que firmara el certificado de defunción.
Según pudo averiguar Diario San Rafael de manera extraoficial, los primeros informes forenses hablarían de una muerte por un broncoespasmo derivado de un edema pulmonar y que la víctima habría muerto mientras dormía.
No obstante, más medidas de prueba siguen siendo recolectadas en el establecimiento cuestionado y con el testimonio de quienes tendrían injerencia en la causa.







