Los sistemas de defensa interceptaron varios proyectiles, aunque los restos de los cohetes provocaron daños materiales en distintos sectores.
El régimen de Irán lanzó un nuevo ataque contra Israel con bombas de racimo, lo que activó las alarmas aéreas en ciudades como Tel Aviv y Jerusalén durante la madrugada.
Los sistemas de defensa aérea israelíes lograron interceptar varios de los proyectiles. Sin embargo, los restos de algunos cohetes impactaron en distintos puntos y provocaron daños materiales.
El episodio ocurrió en medio de una fuerte escalada en Medio Oriente, que se intensificó luego de que la Armada de Estados Unidos destruyera un buque de guerra iraní en el océano Índico.
Tras ese hecho, las autoridades de Teherán advirtieron que Washington “lamentará amargamente” el precedente generado por la operación militar.
Crece la tensión en Medio Oriente
En respuesta a los ataques, Israel lanzó bombardeos contra la capital iraní y también realizó operaciones selectivas en el Líbano contra posiciones del grupo Hezbollah.
En paralelo, el Senado de Estados Unidos rechazó una resolución que buscaba frenar la operación militar denominada “Furia Épica”, impulsada por el presidente Donald Trump contra la república islámica.
La iniciativa obtuvo 47 votos a favor y 53 en contra, por lo que no logró avanzar.
El conflicto también tuvo impacto en la economía global. La interrupción del transporte marítimo y del suministro energético en la región provocó un aumento del 15 por ciento en el precio del petróleo Brent.
Mientras tanto, Estados Unidos e Israel mantienen un ritmo sostenido de bombardeos en la zona. Las ceremonias oficiales previstas en Irán para despedir al depuesto líder supremo Ali Khamenei debieron ser postergadas.
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, señaló que las operaciones militares podrían extenderse durante varias semanas y que, por el momento, no hay un plazo definido para su finalización.







