Para quienes disfrutan de la naturaleza el espectáculo es maravilloso ya que por segundo año consecutivo las erogaciones de los ríos del sur provincial se pudieron mantener “sin cortes” durante toda la temporada de verano.
Las últimas dos temporadas se vio un mejor caudal gracias a las fuertes nevadas que se generaron en alta montaña, lo que permitió garantizar una escorrentía permanente durante enero, febrero y lo que va de marzo.
Hay que recordar que hasta hace un par de años atrás se tenían que realizar cortes parciales por varios días, incluso ocurriendo desde mediados del mes de febrero.
Este panorama permite cumplir con los cupos de riego y abastecer de “bebida” a las miles de hectáreas productivas regadas por el Atuel y el Diamante, además de permitir la extensión de las actividades acuáticas tan buscadas por el turismo.

Según los datos del Departamento General de Irrigación al 17 de marzo, en el Río Atuel ingresan 25 metros cúbicos por segundo y se están erogando 27.
En el Río Diamante, donde las reservas son un poco más altas, ingresan al sistema 24 metros cúbicos por segundo mientras que se están distribuyendo 31.
Por el momento los diques de ambas cuencas se encuentran dentro de los parámetros de la media histórica de los últimos 15 años.
El Nihuil y Valle Grande acumulan 154 hectómetros cúbicos de reserva (un 44% de su capacidad total) cuando la media marca 150.
En lo que respecta a Agua del Toro y Los Reyunos el panorama es incluso mejor. Ambos guardan 444 hectómetros cúbicos (un 83% de su aforo), cuando su media histórica es de 383.
Con estos niveles de agua, el sur mendocino transita otra temporada sin restricciones, un factor clave para la producción y el turismo de la región.







