Hace más de 10 años que Iván Haddad tomó al Tiro Federal San Rafael como su segunda casa y con el pasar de los años se fue formando como personal y deportista, logrando títulos sobresalientes que lo hacen ser hoy en día uno de los grandes tiradores de nuestro país.
Quien a fines de 2019 logró nuevamente el campeonato nacional juvenil, fue finalista en la Copa del Mundo de Fort Bening, EEUU, y múltiple medallista nacional representando a San Rafael, piensa en lo que serán sus próximos desafíos.
El deportista de 20 años dialogó con Diario San Rafael, destacando la temporada pasada: “El 2019 estuvo bastante bien, mejoramos en Carabina Tres Posiciones, Carabina Tendido y en Aire traté de establecer mi nivel. Mi puntaje más alto era 620, pero no estaba fijo en ese nivel, después volví a caer a los 618, 616 y más o menos hasta principio de este año volví a posicionarme”.
Respecto a la suspensión de las actividades y cómo lo vive, detalló: “Ahora este parate por el Covid-19 obviamente que nos afecta bastante a todos, pero en lo personal sigo tirando y practicando desde mi casa. Tengo un scatt que me presta el entrenador Pablo Martín, donde puedo continuar con lo que es el tiro en seco, este aparato electrónico con el que me encuentro trabajando lo que hace es figurar un tiro verdadero, es una forma de medir y continuar con un estímulo, sumando que tiramos contra la pared, que es un tipo de trabajo de pretemporada y no un trabajo fino”.

“Además de esto, el entrenador del seleccionado nacional nos viene hablando toda la semana, nos va poniendo actividades, nosotros le mandamos entrenamientos y ve qué es lo que tenemos que corregir. Obviamente que no es lo mismo, ya que uno no hace el tiro en vivo, que es una parte importantísima, pero la idea es que cuando volvamos, perder la menor cantidad de puntaje posible, con estos entrenamientos de ahora. Al regresar, el propósito es ganar”, explicó.
Sobre las chances de estar en los Juegos Olímpicos que se van a realizar el año que viene, detalló: “Es raro porque la plaza la gana el país, pero hay un tirador que la ganó y acá en nuestro país se tiene mucho en cuenta quién la ganó. Yo no gané ninguna de las competencias donde se jugaban las plazas, pero los entrenadores dejaron en claro que las decisiones las toman ellos, entonces no se sabe quién irá, porque de acá a 2021 falta mucho tiempo, hay que ver cómo volvemos de este freno, sumando a que los entrenadores tienen que tomar sus decisiones y hasta dos o tres meses antes de las Olimpiadas no se va a saber”.
De lo que significa esta actividad para él, expresó lo siguiente: “La enseñanza del tiro sobre todo te ayuda a usar mucho la cabeza, conocerte más y saber algunas estrategias psicológicas para afrontar los nervios antes de una competencia importante, entrenamientos y demás. La verdad es un deporte muy lindo, donde aprendes no solo porque se usa mucho la cabeza, sino también propiocepción, aprendiendo a sentir todo tu cuerpo”.
Al referirse al nivel local y su progreso, resaltó: “Parte de esa mejora es a nivel nacional, ya que trajeron a varios entrenadores, como el caso del campeón olímpico checo Lubos Opelka, que evolucionó todo. Hubo una mejora no solo en los tiradores sino también en los entrenadores, en la forma de ver y realizar ciertas cosas, sumando a que varios tiradores han incrementado sus puntajes muy cerca de los récords que hay en Europa”.

“El nivel del Tiro Federal San Rafael avanza al igual que en el país, va todo de la mano. Más sabiendo que la escuela de tiro de nuestro departamento es la más grande del país, con mayor cantidad de tiradores, y los chicos que vienen detrás de nosotros en muy poco tiempo han logrado un muy buen nivel que por ahí a nosotros nos llevó varios años”, destacó el estudiante de la licenciatura en Gestión Ambiental en la Universidad Siglo 21, subsede de la Fundación Educativa Santísima Trinidad.
Finalmente hizo mención al gran trabajo de la entidad sanrafaelina: “Si bien Pablo Martín siempre ha sido el entrenador, el que está con nosotros y nos sigue entrenando, también hay todo un equipo detrás en el que están Sergio y Adrián Lipparelli, sumando a toda la comisión que nos da el stand y cada una de esas personas que trabajan para poder mantenerlo.







