Jornadas por la Paz en San Rafael: llamado a terminar con los “desencuentros” en Argentina y los conflictos armados en el mundo

En el marco de la Jornada Mundial de Oración por la Paz, este 1° de enero se celebró en la Catedral San Rafael Arcángel la solemnidad de Santa María Madre de Dios, una celebración que reunió a la comunidad católica al inicio del nuevo año con un mensaje centrado en la paz, la reconciliación y el compromiso personal y social.
La misa fue presidida por el Marcelo Mazzitelli, administrador apostólico de la diócesis de San Rafael, quien durante su homilía propuso una reflexión que vinculó el sentido de la Navidad con los conflictos actuales que atraviesan tanto a la Argentina como al escenario internacional.

Uno de los ejes más fuertes de la celebración estuvo vinculado al sentido profundo de la paz. Mazzitelli subrayó que, desde la mirada cristiana, la paz no se limita a la ausencia de guerras o enfrentamientos armados. “No se trata solo de acuerdos frágiles o treguas momentáneas, sino de una transformación del corazón”, expresó.
En ese marco, el administrador apostólico hizo referencia directa a los conflictos armados que hoy sacuden a distintas regiones del mundo.
“Lagrimas derramadas en Ucrania, Gaza, Somalia, Myamar, Sudán, Haití y muchos más conflictos no son solo lugares en un mapa, sino pueblos atravesados por lágrimas. Es el escandaloso y doloroso despliegue de la tercera guerra mundial en pedazos, como señalaba el Papa Francisco”, indicó.
La reflexión también tuvo una fuerte lectura local y nacional. Mazzitelli aludió a la realidad argentina, marcada —según expresó— por desencuentros, enfrentamientos ideológicos y fragmentaciones que dificultan el reconocimiento del otro como hermano. En ese contexto, llamó a trabajar por una paz que sane los vínculos, supere resentimientos y promueva el diálogo.
“La verdadera paz nace cuando se abre el corazón y se reconoce al otro como hermano, no como enemigo”, sostuvo el obispo, al tiempo que presentó la oración por la paz como un compromiso activo que debe reflejarse en la vida cotidiana y en las relaciones sociales.