Jóvenes misioneros destinaron sus vacaciones a llevar fe y esperanza a barrios humildes de San Luis

Del 5 al 9 de julio, quince integrantes del grupo Jóvenes Misioneros de Lourdes de San Rafael dedicaron parte de sus vacaciones de invierno a una experiencia de servicio y evangelización en la provincia de San Luis.
Fue la tercera misión consecutiva que realizan en esa provincia y, según relatan sus protagonistas, esta edición tuvo un carácter especialmente emotivo, con mayor participación y un recibimiento más cálido por parte de las familias visitadas.
En total, fueron unos 60 misioneros entre la delegación sanrafaelina, la comunidad local y jóvenes del Oratorio Carlo Acutis, que funciona en territorio puntano.
La tarea de los jóvenes misioneros se desarrolló en barrios humildes, donde las puertas se abrieron no solo para recibir un mensaje de fe, sino también para compartir tiempo, escuchar y dialogar.
“Más que solo llevar la palabra de Dios, muchas veces lo más valioso es prestar el oído”, señalaron los misioneros, quienes resaltaron la necesidad de compañía que manifiestan sobre todo las personas mayores.
Durante la misión, los jóvenes misioneros estuvieron acompañados por un sacerdote, lo que permitió ofrecer bendiciones en los hogares, así como confesiones para vecinos que hacía años no podían acceder a este sacramento debido a la escasez de sacerdotes en la región.
La experiencia, que combinó entrega, escucha y espiritualidad, volvió a demostrar que la fe también se construye en gestos simples: un saludo, una charla, una bendición, un tiempo compartido. Y que el compromiso solidario no entiende de calendarios, ni siquiera en vacaciones.