Los jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones de ANSES recibirán un aumento del 1.5% en sus haberes a partir de julio. La abogada previsional Florencia Markarian brindó detalles sobre las nuevas cifras y un sistema de diferenciación para aquellos con mayores años de aportes.
Desde julio de 2025, el haber mínimo jubilatorio bruto aumentará de $304.723,93 a $309.298,16, mientras que el haber máximo bruto subirá de $2.050.503,62 a $2.081.283,91.
«Para los jubilados que perciben la mínima, el haber ascenderá a $379.298,16, que incluye un bono de $70.000. Tras los descuentos correspondientes a la obra social, el monto final que cobrarán se acercará a los $370.000. Por su parte, quienes cobran la Prestación para el Adulto Mayor (PUAM) percibirán $317.438. Las asignaciones universales por hijo y otras asignaciones también recibirán el mismo incremento del 1.5%», confirmó Florencia Markarian a FM Vos 94.5.
Reconocimiento a los aportes: Un «plus» por años excedentes
La idea del gobierno actual es reconocer a aquellos que han completado los 30 años de aporte al sistema. «Los jubilados que acreditan 30 años de aportes sin necesidad de moratoria integran el universo alcanzado por esta actualización. Quienes cumplen con el requisito de 30 años exactos de aportes reciben un monto calculado en función del promedio de los últimos 120 salarios actualizados (equivalentes a los ingresos de los últimos 10 años), excluyendo aguinaldos. El resultado se divide por 120 y constituye el haber base», explicó.
«En cambio, aquellos que cuentan con más de 30 años de aportes acceden a un adicional del 1% por cada año extra trabajado, con un tope del 15%, equivalente a 45 años de aportes. Si el resultado de esta fórmula se ubica por debajo del haber mínimo vigente, se asigna automáticamente el haber mínimo garantizado», aclaró.
Aunque no se dispone de un número exacto de jubilados que se encuentran en este segmento, Markarian mencionó que suelen ser afortunados que trabajaron en empresas o que tuvieron la posibilidad de permanecer en un mismo lugar, una tendencia que difiere de la movilidad laboral actual. La abogada recordó que en ANSES existe un haber máximo, pero que este puede ser reclamado judicialmente en casos de confiscatoriedad.
El bono de $70.000: congelado y con debate legislativo
El bono de $70.000 se mantiene congelado desde marzo de 2024. Markarian destacó que, si bien la Cámara de Diputados dio media sanción a una ley que proponía un aumento excepcional del 7.2% para todas las jubilaciones y pensiones, y elevar el bono a $110.000, el gobierno ha anticipado que vetaría esta medida. «Aunque la diferencia en el haber mínimo no sería tan significativa ($22.000 más), el incremento en el bono representaría un reconocimiento adicional de $40.000. La propuesta legislativa también planteaba la actualización del bono según el IPC y la prórroga de la moratoria por dos años más, algo que aún debe definirse en el Senado», comentó la abogada previsionalista.
Sobre otras iniciativas en danza, Markarian mencionó un proyecto que busca establecer una prestación proporcional. «Esta medida permitiría a las personas acceder a una jubilación según la cantidad de años efectivamente aportados, sin la necesidad de recurrir a la moratoria o a la PUAM (Prestación Universal para el Adulto Mayor), que representa el 80% del haber mínimo. Creo que esta iniciativa puede llegar a ser positiva, ya que diferenciaría a quienes han aportado 30 años o más de quienes no han llegado, y evitaría la obligación de acceder a la PUAM. No obstante, este proyecto aún está en discusión y no ha prosperado», informó.
Markarian concluyó que, antes de estas reformas jubilatorias, el gobierno prioriza una reforma laboral. «Esto se debe, principalmente, al alto nivel de informalidad laboral en Argentina, que genera problemas en los aportes y consecuentemente en el cálculo de las jubilaciones. La idea es que, con una reforma laboral, los trabajadores no tengan que andar reclamando por todos los años de aportes que no le han efectuado al momento de la jubilación», cerró.







