Con la segunda jornada de debate, ayer martes continuó la etapa probatoria del juicio por jurados populares por el crimen de Luciano Gómez, con una jornada marcada por los testimonios de testigos presenciales y el relato de los auxiliares de justicia que realizaron las primeras medidas en los domicilios de los acusados. El juez Ariel Hernández preside el debate contra Facundo Cervera, Alexis Antúnez y Yair Orellana.
La mañana se inició con el testimonio de un amigo de Luciano Gómez, quien dio cuenta de la hostilidad preexistente. Afirmó que «ya había bronca de antes» con los acusados y aportó un dato crucial que sugiere premeditación: antes del estallido de la violencia, vio a los mismos jóvenes que están acusados de matar a Luciano «raspando cuchillos contra una pared». Este testigo, al volver al lugar por los gritos, aseveró que vio a Facundo Cervera y Alexis Antúnez apuñalando a Luciano cuando este ya estaba en el piso.
Otro grupo de jóvenes presentes en la fiesta coincidió en la identificación de los atacantes y la brutalidad del acto. Una testigo afirmó haber visto a Yair Orellana empuñando un cuchillo y luego relató cómo Cervera, Antúnez y otras personas estaban rodeando y peleando con Luciano en el descampado. Una de las jóvenes que intentó asistir a la víctima sentenció el sentir general ante el jurado: «Lo que le hicieron a Luciano es inhumano, estaba solo y lo agarraron entre muchos». Otra testigo, si bien afirmó que los imputados «andaban separados» en la fiesta, relató que Cervera le había querido quitar una botella de vidrio y que una amiga le había enviado un mensaje donde le contaba que «Facundo lo había agarrado a Luciano», creyendo que el mensaje decía que «él había sido».
La tarde cargó de gravedad el expediente con los testimonios de auxiliares de la justicia. Una ayudante fiscal y un funcionario policial relataron los allanamientos tras el crimen. En la casa de los Antúnez, se secuestró un celular completamente quemado arriba de una estufa a leña, varios teléfonos más escondidos en los techos y un hierro con punta, además de narrar que un hermano de Antúnez intentó escapar durante la medida. En la casa de Facundo Cervera, a la que acudió con su madre, se secuestró un celular con la pantalla trizada, en un operativo donde los familiares aseguraron que «venían de un bautismo».
El indicio más fuerte de descarte de pruebas fue el de la exnovia de Alexis Antúnez, quien confirmó que su exnovio y su hermano “llevaban cuchillos” esa noche. La testigo relató cómo Antúnez la soltó y se fue corriendo hacia el disturbio, y cómo después su hermano se llevó la ropa de Alexis, lo que le pareció extraño. La Fiscalía le reprodujo en audiencia un video clave donde se ve a uno de los hermanos Antúnez arrojando un elemento a una cuneta y recuperándolo luego de que pasara un móvil policial. La joven, a quien su familia le prohibió el contacto con Antúnez, confirmó que el acusado se comunicó con ella desde un celular diferente tras las medidas judiciales.
El debate pasó a cuarto intermedio hasta este miércoles por la mañana, con la Fiscalía buscando unir todas estas piezas testimoniales y materiales para sostener la acusación de homicidio agravado ante el jurado popular.







