Juicio por jurado: por falta de unanimidad absolvieron a la mujer que mató a su esposo

Claudia Cortez fue absuelta el miércoles de “homicidio agravado por el vínculo” debido a que “sufría violencia de género”. En diálogo con FM Vos (91.5) y Diario San Rafael, su abogado, Carlos Moyano, explicó por qué no se insistió en un nuevo juicio. Piensa que no debería haber más juicios de este tipo para mujeres que sufran violencia y que hayan matado a sus parejas, porque se buscará un “atenuante” para evitar una condena a perpetua.
Tal como hemos explicado en otras oportunidades, para que se produzca una condena en un juicio por jurado, la totalidad de quienes lo integran deben estar de acuerdo con la culpabilidad del delito, es decir, en caso de haber un solo miembro del jurado en discordancia, el imputado saldrá en libertad.
En el caso de Claudia Cortez, a los jurados se les ofreció si querían que se profundizara en alguna prueba, deliberaron al respecto, pero sus posiciones eran tan antagónicas que aunque se desarrollara todo el juicio de nuevo, no tenía sentido continuar. “La Ley establece que el juez debe consultar al fiscal, a ver si va a seguir adelante con la acusación, y el fiscal interpretó que la soberanía popular había hablado y que él no podía seguir adelante con esta acusación (esas fueron sus palabras)”, manifestó. Es que si bien legalmente se puede llamar a un segundo jurado popular y rehacer el juicio, directamente el fiscal prefirió no hacerlo. “Es una cuestión práctica, son posiciones ya tomadas en la sociedad respecto de temas como la violencia de género, gente que acepta eso y gente que no. Prácticamente, por más jurado que pongas, nunca se va a llegar a unanimidad en un caso así”, agregó.
En los jurados, la mitad de los integrantes son hombres y la mitad mujeres. Podría pensarse que en un caso así, los primeros votaron a favor de la víctima y las segundas a favor de la victimaria, pero el voto de cada uno es absolutamente secreto. Sin embargo, con que una sola persona haya votado a favor de la homicida, era suficiente para que ocurriera lo que finalmente ocurrió. Lo que sostiene este abogado es que pareciera no tener sentido que se hagan juicios por jurado en causas como esta.
Recordó que la noche del homicidio, ella actuó “en legítima defensa”, ya que el hombre llegó a la casa ebrio, drogado e intentó tener sexo por la fuerza y ella se defendió acuchillándolo, pero destacó: “Acá no hubo un homicidio impune porque juicio hubo, se sometió a un jurado. Lo mismo pasa cuando es una cámara y no se ponen de acuerdo los jueces”.