Julieta Silva circulaba a unos 30 kilómetros por hora y la luminosidad estaba reducida

La fiscal Andrea Rossi ya cuenta con las conclusiones de las pericias mecánicas y de luminosidad realizadas el 24 de noviembre pasado en el lugar donde Julieta Silva arrolló y mató a Genaro Fortunato.
En su despacho Rossi recibió los análisis del perito oficial, Mario Giambastiani, y los de parte: Lucas López, ingeniero contratado por el representante de la querella, Tíndaro Fernández y el ingeniero Osvaldo Gatica, perito de parte de Julieta Silva desde antes que asumiera Alejandro Cazabán como defensor de la conductora.
Los profesionales elaboraron un detallado estudio lumínico y mecánico en base a las pericias practicadas sobre calle El Chañaral, en el lugar donde fue arrollado Fortunato.
A la hora de analizar las condiciones lumínicas del lugar, los peritos tomaron como referencia el punto de impacto del Fiat Idea al cuerpo de Fortunato. Desde allí, 11.5 metros hacia el norte, se encuentra la luminaria pública que funcionaba en la madrugada del 9 de septiembre de 2017. A 33,5 metros hacia el mismo cardinal existe otra luminaria que no funcionaba, detalló Giambastiani en su informe.

El informe oficial
Para determinar la luminosidad del lugar donde se produjo el hecho, los peritos utilizaron, entre otros elementos, un luxómetro. Lux es la unidad derivada del Sistema Internacional de Unidades para la iluminancia o nivel de iluminación.
Giambastiani en su exposición reveló que, bajo el foco encendido de calle El Chañaral, la medición de luminosidad arrojó casi 60 lux. En cambio, a 11.5 metros hacia el norte de la luz artificial, donde el Fiat Idea impactó al cuerpo de Fortunato, la medición arrojó una disminución lumínica del orden del 83%. Es decir de 59,5 lux bajó a 9,8 lux. Por esto, el ingeniero concluyó que “sí se ha visto afectada la luminosidad debido a la lluvia”.
Situándose en la madrugada del 9 de septiembre, y atento a que Silva se desplazó en el Fiat Idea por El Chañaral hacia el norte y luego regresó hacia el sur, realizando un trayecto sin iluminación artificial debido a que uno de los focos no funcionaba, Giambastiani consideró que “es posible que pueda producirse deslumbramiento, ya que en condiciones atmosféricas adversas como lluvia, no sólo se reduce la visión sino que la luz de los faros se refleja en el agua y crea una sensación de espejo, que se puede magnificar al ingresar a una zona iluminada artificialmente”.
Por otra parte, Giambastiani expresa que “las condiciones atmosféricas son de tiempo lluvioso. En lo que respecta a la visibilidad longitudinal y periférica que poseía el conductor previo alcanzar el lugar del hecho, se la puede considerar como reducida debido a la lluvia”. Asimismo descartó la posibilidad de encandilamiento a razón de que ningún vehículo circulaba en sentido contrario.
Respecto a la velocidad del vehículo al momento de producirse el impacto, Giambastiani calculó que oscilaba entre los 27,5 y 30 kilómetros por hora. Este índice es menor al calculado por Policía Científica, que ubicó la velocidad en el orden de los 40 kilómetros por hora. Vale indicar que en la zona existe un cartel dando cuenta que la velocidad máxima permitida es de 60 km/h.
Cabe recordar que en su declaración Silva expresó que, tras salir del bar Mona, retornó por calle El Chañaral hacia Yrigoyen para devolverle el celular a Genaro Fortunato y que lo hizo mirando hacia un costado para tratar de ubicarlo, sin contemplar que el chico, desde que ella salió con dirección al sur, quedó tirado sobre la carpeta asfáltica sin lograr reponerse hasta recibir el impacto del Fiat por el que murió.

La pericia de la querella
Los resultados ofrecidos por el perito contratado por el representante de la familia Fortunato, Tíndaro Fernández, se diferencian de las conclusiones oficiales, principalmente porque el ingeniero Lucas López agregó –a la medición lumínica- el alcance de las luces bajas y altas del Fiat Idea que conducía Silva y su complemento con la luminaria artificial de la vía pública.
Las luces bajas del Fiat tienen un alcance de hasta 35 metros y las altas de hasta 100 metros, de acuerdo a la medición oficial.
En ese marco, López realizó tres mediciones: una correspondiente a la carpeta mojada, donde coincidió con la pericia oficial, pero además una segunda medición donde a la luminaria artificial sumó las del vehículo Fiat Idea, registrando resultados en plano horizontal (paralelo a la carpeta asfáltica) y una tercera medición en plano vertical, con el luxómetro colocado en esa posición y también contemplando la luminaria de la vía pública y la del rodado.
En virtud de lo anterior, el perito de la querella concluyó que “bajo las condiciones cercanas al momento en el que sucedieron los hechos, carpeta asfáltica mojada, condiciones climáticas de lluvia, iluminación artificial sumada a las luces del automóvil Fiat Idea, la iluminación en el punto de impacto es de 262 lux. Esta magnitud –dice López- es 2,6 veces superior a la mínima recomendada para la iluminación general de una vivienda”.

La opinión de la defensa
Los resultados de las pericias encargadas por el abogado Alejandro Cazabán, representante de Silva, ejecutadas por el ingeniero Osvaldo Gatica, coinciden –en términos generales- con las presentadas por Giambastiani. “Nos centramos en demostrar el impacto visual que se registra al pasar de una zona oscura a una iluminada, lo que se agudiza en personas con patologías oftalmológicas”, explicó Cazabán a Diario San Rafael. Asimismo Gatica adujo dificultad visual como consecuencia del reflejo de la luminaria en el asfalto mojado por la lluvia que precipitaba aquella madrugada.
El importante grado de astigmatismo que presenta Silva, será tenido en cuenta como complemento a esta pericia.

Se acortó la prórroga de investigación
Ayer, en una audiencia celebrada en tribunales, el juez de garantías Pablo Peñasco redujo a dos meses la prórroga de la instrucción. Cazabán había pedido acortar a un mes la extensión de la investigación, pero Peñasco tuvo en cuenta el fin de semana largo de Semana Santa y el 2 de Abril y la redujo de tres a dos meses.
En este contexto son cada vez menos los detalles que restan para que la fiscal Rossi pueda elevar la causa a juicio. El debate tendrá lugar a mitad de año, de acuerdo a los términos calculados por las partes consultadas.