Julieta Silva finalizará su condena en la cárcel: los tres antecedentes de causas resonantes que terminaron bajo esa resolución

Ayer fue trasladada a la cárcel Julieta Silva, quien fue condenada el año pasado por la muerte de Genaro Fortunato, a quien arrolló con su vehículo Fiat Idea a la salida del bar Mona, sobre calle El Chañaral, hecho ocurrido en septiembre de 2017. La Suprema Corte de Justicia dejó firme el fallo y notificó de esa decisión al tribunal que condenó en primera instancia a Silva a 3 años y 9 meses de prisión de cumplimiento efectivo, el cual determinó que la joven termine de purgar la pena en la cárcel, luego de permanecer bajo arresto domiciliario tras una serie de apelaciones que sucedieron después del juicio.
Había jurisprudencia que le jugaba una mala pasada a Silva, en relación a causas similares que –luego de quedar firmes– derivaron en el traslado a la cárcel de quienes fueron condenados en juicio.

Caso Mendieta
Diego Mendieta murió como consecuencia de una brutal golpiza que recibió fuera del bar Urracas en el año 2008. Por el hecho fue juzgado y condenado Jonathan Cruz, hallado responsable del delito “homicidio preterintencional”. Le dieron 3 años de prisión efectiva. Sin embargo, su abogado defensor apeló el fallo y como Cruz llegó al debate en libertad, continuó en esa condición hasta tanto quedó firme el veredicto.
En la causa sobrevinieron los recursos interpuestos por el defensor de Cruz y así consiguió dilatar el proceso hasta junio de 2016, cuando se agotaron las instancias apelativas. Confirmada la sentencia condenatoria, Cruz fue detenido en un comercio familiar y enviado a la cárcel.

Caso Fabio Basualdo
Fabio Basualdo (16) fue asesinado de un disparo durante un procedimiento policial en Pueblo Diamante, ocurrido en febrero de 2010, en el marco de un cumpleaños de 15 donde el joven fallecido y un amigo habían causado algunos disturbios. La investigación concluyó que el agente Nelson González, alias “Urraca”, mató al adolescente de un disparo en la nuca.
En el juicio se corroboró que González no actuó en legítima defensa, sino que usó su arma reglamentaria para dispararle a Basualdo por la espalda. Fue condenado a 14 años de prisión.
Tras el juicio quedó en libertad porque la sentencia no quedó firme y comenzó un derrotero de su defensor, Waldo Torres, que llegó hasta la Corte Suprema de la Nación. Antes de esa última instancia, el máximo tribunal de Mendoza confirmó el fallo y ordenó el arresto de González para su traslado a la cárcel, en junio de 2016. Esa medida hasta hoy no se concretó, ya que el expolicía sigue prófugo de la Justicia.

Caso Gastón López
Gastón López tenía 17 años cuando murió tras haber recibido un botellazo en la cabeza en el interior del boliche Juana, hecho ocurrido en mayo de 2016. Tras algunos días de agonía, el adolescente falleció en el hospital Schestakow.
El responsable de la brutal agresión fue Rodrigo Galán, quien recibió condena en octubre de ese mismo año. Le dieron 9 años de prisión, pero como el veredicto no quedó firme, los jueces ordenaron que continuara detenido en la sede de la Unidad Investigativa de San Rafael.
Las vías recursivas, para Galán, se terminaron en octubre de 2018, cuando la Suprema Corte de Justicia de Mendoza confirmó el fallo de primera instancia. Tras esa resolución, los jueces Jorge Yapur, Néstor Murcia y Rodolfo Luque ejecutaron la sentencia y enviaron al homicida a la cárcel, donde se encuentra purgando su condena.