Con mirada un tanto aliviada, una actitud relajada y ropa cómoda, Julio Cobos recibió en un coqueto café de Luján de Cuyo a El Sol. El histórico dirigente radical finalizó su periodo como diputado nacional y, tras no haber competido por ningún cargo, afirmó que dará un paso al costado en términos políticos. “Es un hasta siempre”, dijo, al tiempo que enfatizó que “se sacó una mochila de encima” y que, de aquí en adelante, dedicará sus días a retomar su profesión de ingeniero civil.
Durante una extensa charla con este medio, reconoció la dificultad de alejarse de la política en lo que refiere a dar opiniones sobre la coyuntura u oficiar de consigliere de personas de su cercanía. Hasta descartó formar parte de un eventual Gobierno provincial, sin importar si es convocado por alguno de sus allegados, como es al día de hoy el intendente de la Capital, Ulpiano Suarez. “Que quede el registro. ¡Te lo firmo!”, sostuvo entre risas.
“Después de haber sido gobernador, ¿ser ministro o intendente? No lo veo. A esta altura fui vicepresidente, que era el segundo y no estoy para tener a alguien arriba por mi personalidad. Estás subordinado, así que no”, lanzó.
¿Es un adiós, un hasta pronto, un hasta siempre?
“Creo que uno va cumpliendo etapas en la vida. Me ha tocado transitar cargos más que importante, de diversas índoles y responsabilidades. Tanto en lo universitario, como decano y profesor, que es importante. También como ministro de Obras, secretario de Obras Públicas de la Ciudad, gobernador, vicepresidente, senador y diputado nacional. Es una amplia trayectoria”, aseguró Julio César Cleto, de 70 años de edad.
Cobos, deslizó que también la mitad de su vida profesional la ejerció en la parte privada, la cual reaunudará. “O sea, mi continuidad en los cargos públicos aparece prácticamente un poquitito antes que fuera gobernador. Me recibí en el año 1979, o sea que trabajé 20 años como ingeniero y docente. He estado en los dos lados del mostrador, sumando dos años cuando dejé la Vicepresidencia y que volví a la ingeniería. Y es lo que pienso ahora: volver a mi estudio, que ya de a poquito estoy retomando con algunos clientes anteriores y otros nuevos. Tengo la oficina en calle Colón de Ciudad, que se la facilité a mi hija, que es psicóloga y la está usando”, comentó.

Café de por medio, el exvicepresidente -recordado por su voto “no positivo” en el conflicto con el campo- consideró que a través de la ingeniería puede regular la intensidad de trabajo, lo cual no pudo hacer durante tantos años en la política.
“A esta edad uno ya también quiere dedicarse a la familia. Tengo tres hijos grandes, cinco hermosos nietos y una chiquita de cuatro años y medio. Entonces quiero darle a ella, quizás en compensación, todo lo que no le pude dar en tiempo a mis otros hijos, porque había que pelearlas las 24 horas y hasta imposibilitado de asistir a los actos de la escuela. Ahora no me pierdo ninguno”, reflexionó.
Cobos relató que sus hijos más grandes le preguntaron si iba a seguir y que le aconsejaron que desistiera. En cambio, “la chiquitita está un poco obsesionada y me dice: ‘¿Por qué saludas a la gente? ¿Por qué te conocen?’ Y yo le digo que ya se va a dar cuenta…”.

Volver al ruedo
Cobos, graduado en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), esgrime no estar “oxidado” en materia de ingeniería: “Tengo dos posgrados y buena memoria. Y la verdad es que he hecho algunos trabajos. Casas y planos a familiares. Estoy actualizado. Yo siempre decía que tiene que haber una buena formación básica, que es la que tuvimos nosotros cuando estudiamos. La tecnológica es la que cambia. Vos tenés que adaptar las tecnologías, pero si no tenés el conocimiento general y el criterio general… Ahora usás un programa, antes usabas otro más rudimentario…” ejemplificó.
El dirigente explicó que había renovado la matrícula un año atrás para empezar una transición y señaló que, a diferencia de cargos como gobernador o vicepresidente, en el rol de diputado sí puede ejercer su profesión. Comentó que muchos abogados mantienen su estudio mientras cumplen funciones legislativas y que por eso ya había empezado a calcular locales y casas.
También contó que en su estudio trabaja él junto con la hija, que lo asiste y es ingeniera. Agregó que su otra hija está por recibirse de arquitecta y que ambas colaboran en la elaboración de planos: él realiza los cálculos y luego ellas se encargan de darles forma digital. Según dijo, ese trabajo les permite “ganarse unos mangos”.
Finalmente, aclaró que no busca involucrarse en tareas vinculadas a la obra pública porque, a su juicio, “se mezcla” todo.
El radicalismo, en terapia intensiva
La finalización del mandato de Cobos como diputado y su salida de la política se dan en simultáneo con la “jubilación” de la Unión Cívica Radical, que quedó desdibujada como fuerza política en el Congreso.
“Son coincidencias. Yo ya había tomado la decisión un año antes. Hubo algunas charlas sobre si no había un acuerdo para ver si podía volver a ser legislador. Yo la verdad que no tenía ganas. Lo dejé en un ‘ni’ como para tampoco descartar ante una posibilidad extrema, pero la verdad es que yo prefería que fuera otro el candidato”, dijo.
Cobos “lamentó” la situación del radicalismo porque “vivimos situaciones complicadas como con la alianza de lo que fue la concertación. Pero yo me puse todas las pilas para reconstruirlo y fuimos a la elección en el 2009 unificados. Y ahora veo un radicalismo que cada vez más chico. Un bloque que va con seis diputados, casi como el Frente de Izquierda. Antes era nuestro bloque era importante y decidía”.
“Cuando tenés responsabilidad pública está en las buenas y en las malas. Pero la verdad que no me sentía yo identificado para representar una alianza de este tipo a la sociedad. Con todo el que hablo me dice que no está bien, pero que tiene esperanza porque no otra alternativa otra cosa hay”, sumó.
Para Cobos, el presidente Javier Milei “no jubiló a la UCR”, considerando que “el radicalismo está agonizando” y que “al PRO le pusieron el último clavo al cajón”.
“En un sistema como el que tenemos, sos oficialismo o sos oposición y cuando quedás en el medio, la gente después prefiere ir a lo original: no votar copias. Y le pasó al PRO, que es el partido que más ayudó. Después al radicalismo y en tercer lugar la Coalición Cívica. Los tres partidos han quedado desdibujados en la última elección. Los que no quedaron así fueron Unión por la Patria y el Frente de Izquierda porque son los que mantuvieron sus principios, sus convicciones”, manifestó.
¿Por qué no meterse de nuevo en el barro?
El exgobernador mendocino (2003-2007) remarcó que todo es “muy dinámico” y recordó que, al terminar su Vicepresidencia, también había dicho que no quería saber más nada debido a lo mal que la pasó él y su familia. Explicó que lo que no le gusta es tener “un pie en cada lado” y que, si se dedica a algo, prefiere hacerlo por completo.
Por eso afirmó que, del mismo modo en que se volcó plenamente a la gestión pública cuando correspondió, ahora quiere enfocarse de lleno en lo privado. Aun así, señaló que eso no le impide dar opiniones y destacó que, en política, es difícil dejar de estar involucrado cuando se han ocupado cargos importantes. Incluso mencionó que sigue recibiendo invitaciones internacionales, como de Corea del Sur y de Bakú (Azerbaijan), por haber sido vicepresidente.
También expresó que no quiere vivir pendiente de si vuelve o no a la política y que su objetivo es dedicarse a la ingeniería. Añadió que la eventual necesidad de que él vuelva a aparecer en la escena pública dependerá de las condiciones en las que se encuentre el país.
Ante la consulta acerca de qué siente cuando lo critican diciendo que Cobos “vivió toda su vida del Estado”, contestó: “La mitad trabajé en la profesión. Que querés que haga… Hay trabajo público y privado y no es malo. Un juez vive del Estado toda su vida”.
La nostalgia y la traición en la política
Julio Cobos reconoció que el cierre de su etapa legislativa le despertó “un poquitito de nostalgia”, aunque aclaró que el sentimiento no lo domina. “La gente en la Cámara te viene a saludar: de izquierda, de Unión por la Patria, etc. Entonces sentís que hubo un afecto más allá de las posiciones encontradas y todo lo que vivimos”, relató. Ese clima, admitió, genera cierta emoción: “Ese reconocimiento por ahí te hace sentir un poco de nostalgia”.
Aun así, aseguró que su sensación predominante es de alivio tras dejar la banca. “Estoy feliz y contento. Como que te sacás una mochila de encima también”, resaltó.
Sobre uno de los temas que históricamente rodea a la política, la traición, Cobos fue categórico: “Yo no lo miro como traición. Lo veo como tomar vuelo propio, porque si vos asumís una responsabilidad, es bueno que tengas todo el poder para ejercerla y que no sientas que el que a lo mejor te apoyó, te acompañó, te levantó, te está condicionando”,
Incluso recurrió a una cita literaria para graficar su postura: “Maquiavelo decía que si un ciego recupera la vista, el que primero abandona es al bastón”. Según Cobos, esa es la lógica que atraviesa algunos procesos políticos y que él prefiere interpretar sin dramatismos.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/julio-cobos-le-dice-adios-a-la-politica-tras-dejar-su-banca-en-el-congreso/







