Jumping sobre puentes en Mendoza: cuáles son las medidas de seguridad y cómo es la regulación

La experiencia del rope jumping o bungee jumping es una alternativa para el turismo de montaña que también está presente en Mendoza, elegida principalmente en temporada alta y que cuenta con estrictas medidas de seguridad para evitar tragedias, como la que se produjo en Brasil y puso esta actividad en la agenda mediática. La negligencia, en ese caso, se cobró la vida de una persona e inició una investigación que ya tiene tres personas detenidas.
La muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas ocurrió en San Pablo y fue producto de un gran error técnico: fue arrojada sin la cuerda de seguridad e impactó contra el suelo. Quedaron detenidos Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra; aunque aseguran no ser los responsables de la seguridad.
En la Provincia, esta actividad se realiza en un antiguo puente ferroviario del tren trasandino en Cacheuta, que tiene unos 30 metros y un gran patrimonio histórico. Hay una empresa referente, Puenting Mendoza, que trabaja hace más de 15 años.
Tipos de salto y medidas de seguridad
Según Leandro Villegas, el propietario, emprendedor que inició con la actividad, hay dos tipos de saltos que ofrecen. Uno es el salto pendular o puenting y el otro el salto bungee o elástico. En ambos casos hay un lanzamiento desde la estructura del puente con un sistema de seguridad que incluye un arnés que sujeta todo el cuerpo.Gentileza Puenting Mendoza
La diferencia es que en el primero se sujeta desde la cadera y está conectado a una cuerda que, al momento de la caída, cuando se tensiona, genera un péndulo por debajo del puente.
En el segundo, en cambio, el cuerpo se sujeta desde los tobillos (con una medida de seguridad extra) a una cuerda elástica que genera un rebote. La idea es que la caída sea de cabeza y, al momento de tensionarse el cuerpo, retroceda. Es la opción más adrenalínica.
“La primera les permite experimentar una sensación de caída libre, pero también termina, al entrar en tensión la cuerda, como un gran columpio. Físicamente, genera una gran aceleración y no afecta el tamaño de la persona. Pueden saltar niños, lo han hecho personas de 150 kilos y hasta se puede hacer en parejas“, contó Villegas.

En el caso del salto bungee, contó que, además del arnés especial que se ata al tobillo, se implementa una línea de seguridad secundaria conectada al arnés que sujeta todo el cuerpo. “Estas cuerdas elásticas se elaboran con caucho, se estiran hasta 4 veces su largo y son caras porque hay muy pocos fabricantes en el mundo“, señaló. Agregó que la propia cuerda cuenta con otra línea que evita que la persona caiga al piso.
“Eso le permite experimentar a la persona una sensación de caída libre; van de cabeza hasta que la cuerda se estira al máximo y en ese estiramiento disipa la energía, pero no es un impacto ni un latigazo, sino que va deteniendo la caída hasta llegar al punto más bajo y queda rebotando“, detalló.
En este caso, sí hay un límite de 50 kilos como mínimo y 12 años para arriba, para garantizar que estén las articulaciones desarrolladas.
Respecto a las medidas de seguridad, se trabaja principalmente con personal específico como guías de montaña, técnicos en trabajos verticales y escaladores. Todos los equipos que se utilizan salen de fábrica con homologaciones internacionales para la actividad y tienen un mantenimiento y revisión.
Según especificó, para realizar todas las actividades se firma previamente un conocimiento de riesgo por parte del cliente, que a la vez es una declaración jurada que expone la ausencia de enfermedades.

Luego, los trasladan hasta el puente y en una zona de seguridad les dan una charla antes con las medidas. Cuando se suben al puente, se hace la primera fijación a un sistema de seguridad, sea una línea de vida o cabo. “Es para mantenerlos vinculados al puente para prevenir por si pierden el equilibrio o se desmayan“, expresó. Finalmente, cuando ya es el turno del salto, conectan a los clientes al sistema de seguridad específico del tipo de salto y los guías asisten en el proceso.
“Normalmente, todos los años o cada 18 meses se cambian las cuerdas de los saltos bangee y cada 3 meses las cuerdas dinámicas para el puenting. Además, los sistemas secundarios de seguridad son automáticos, por si el guía se descompensa o tiene un error, se activan igual”, advirtió.

Regulación
En Mendoza, la actividad está regulada por distintas normativas. La Resolución 191/21 creó el Registro Provincial de Prestadores de Experiencias Turísticas en el que se registran justamente los prestadores e incorpora alguno de los requisitos necesarios para pertenecer a esa lista.
Esta legislación es general para todo el turismo e incluye también aventura. Una situación similar con el registro de los guías de montaña que obligatoriamente tienen que operar en este tipo de servicios. El registro específico de prestadores y operadores de turismo aventura se había creado antes con la Resolución 279/94.
Respecto específicamente del turismo aventura, la Resolución 492/96 estableció una reglamentación puntual para esta actividad que incluye todas las formas más importantes, como trekking, ascensiones, rafting, canotaje, overlanding (4×4), cabalgatas, mountain bike, safari, espeleísmo (exploración de cavidades geológicas naturales), sky de travesía, buceo y actividades aeronáuticas. Después, en la Resolución 293/19 se incorporó el canopy o tirolesa.
Ninguna normativa menciona específicamente el rope jumping, puentismo o bungee jumping. Sin embargo, esta legislación incorpora un texto que expresa: “Cualquier otra actividad de incursión en la naturaleza no contemplada en los incisos anteriores, que por destrezas, exigencias físicas o equipamiento involucrado, sean de similitud a las antes definidas a juicio de esta Subsecretaria de Turismo, será tratada y reguladas por similitud a las mismas“.
Entonces, las empresas deben tener los mismos requisitos que las mencionadas en esa normativa para contar con la habilitación y entrar en el registro de turismo aventura. Primero, debe estar habilitado por la municipalidad; luego, tramitar la certificación provincial.
Entre los requisitos más destacados, deben contar con seguro de responsabilidad civil y coberturas médicas; personal acreditado como ingenieros, calculistas y guías de montaña y detalle de los equipamientos. El trámite lleva tiempo, pero, mientras tanto, la provincia ofrece una certificación provisoria.

Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/jumping-sobre-puentes-en-mendoza-cuales-son-las-medidas-de-seguridad-y-como-es-la-regulacion/