Juventud desencantada

Hoy quisiera compartir una nota de María Amalia V.T. de Fraile sobre el tan remanido tema «del desaliento de los jóvenes, de esa falta de ilusiones, de sueños; de esa poca constancia en la tarea comenzada, de la falta de compromiso; de su abulia, de su desinterés. A la hora de encontrar el motivo, caemos en señalar el vacío existencial, la comunidad global, el quiebre del sistema educativo, el colegio, las familias rotas». Dice a continuación:
«Tengo la sensación de que hablamos como ajenos a los hechos, como sorprendidos de lo que nos toca ver como adultos anhelando un país mejor. Siempre pensando en forma preocupada, en vez de ocupada, sobre qué será de esta juventud con tan poca garra. Tal vez ahí nos quedamos, angustiados, paralizados, sin poder darnos cuenta de que el desencanto de los jóvenes es el desencanto de los adultos.
Los jóvenes de hoy viven una eterna adolescencia porque no tienen las herramientas para salir de ella. No pueden saber quiénes son, para qué están, a qué quieren llegar. No hay un auto-concepto formado. De esta manera no están preparados para sortear los obstáculos que vienen de afuera o permanecen dentro de cada uno. Los jóvenes de hoy están desencantados porque han crecido en un amor egoísta, que no es amor. En un mundo que no puede sonreír, todo es tragedia. En un mundo de poca corrección, todo está permitido. En un mundo donde me dan todo, pero yo no entrego nada. En un mundo donde no hay perdón, todo se reprocha. En un mundo donde no se escucha, porque nos cuesta olvidarnos de nosotros, para meterme en el mundo del otro…
Hoy los jóvenes no quieren imitarnos. Tal vez sean ellos más conscientes de lo que hemos perdido, y se esconden bajo el desencanto. Es hora de animarlos y animarnos, a ayudarlos a que sepan quiénes son…
“Desaliento de los jóvenes o desaliento de los padres. Los padres debemos volver a descubrir la grandeza del tiempo dedicado a los jóvenes. La familia es y será por siempre en la historia de la humanidad, el lugar donde se nos permite ser».

¡Hasta el domingo!