Ucrania activó la alerta antiaérea en todo el país tras el despegue de un avión MiG-31K ruso ante la posibilidad de la caída del misil hipersónico“Kinzhal”. Se trata de un cohete con un alcance de 2.000 kilómetros, una velocidad diez veces mayor a que el sónico y la capacidad de transportar carga de ojivas nucleares, que lo convierte en un arma altamente peligrosa para un país sin seguridad sobre sus cielos. Su utilización significaría un nuevo paso en la escala bélica.
Con ocho metros de largo, uno de diámetro, 4.300 kilos y la capacidad de transportar una carga convencional o nuclear de hasta casi medio kilo, puede golpear objetos que se encuentran a una distancia de entre 1.500 y 2.000 kilómetros, y maniobrar en todos los tramos de su trayectoria, por lo que además de ser letal, el Kh-47M2 Kinzhal también es ágil.
Es una de las armas de “última generación” que el presidente ruso, Vladimir Putin, presentó el 1 de marzo del 2018. En aquel momento, el mandatario señaló que estos misiles se encontraban instalados en el distrito militar del sur, donde se encuentra el Mar Negro. Días después, el Ministerio de Defensa ruso realizó una prueba del lanzamiento del misil, calificándola como un “éxito”.
Ucrania, en alerta
La llegada de la celebración del Día de la Victoria encendió las alarmas en el país que preside Zelenski. Mientras Rusia desplegaba su armamento en la Plaza Roja de Moscú, Natalia Gumeniuk, portavoz militar ucraniana, le solicitó a los habitantes de su país que eviten manifestaciones públicas por la chance de nuevos ataques.
Tanque ucraniano en la guerra de Ucrania y Rusia. Foto: Reuters.
Horas antes de la conmemoración de la victoria de los Aliados contra el Nazismo en la Segunda Guerra Mundial, Rusia atacó zonas de Ucrania con más de veinte misiles de crucero que en su mayoría fueros derribados.
Fuente: Diario 26







