Desde el 19 de abril de 2012, nuestro departamento cuenta con una entidad emblema del sacrificio y la ayuda, como es la Asociación de Jóvenes por la Lucha Contra el Cáncer Infantil. Sobre lo que han sido y son las tareas que llevan a cabo (incluyendo el desarrollo de la futura “Casita de Malén”), Marién Arguello, una de sus creadoras, habló con FM Vos (94.5) y con el diario de los sanrafaelinos.
La mujer recordó que esta asociación comenzó su trabajo en 2012, un año después de que su hija Malén falleció de cáncer.
“Fue una historia muy dura la nuestra como familia, donde luchamos seis años, Malén luchó seis años con su enfermedad, pero lamentablemente no pudo ganarle al cáncer y falleció. Al año de que ella muriera, nosotros nos iniciamos con la Asociación de Jóvenes por la Lucha Contra el Cáncer Infantil”, dijo y agregó que es un trabajo arduo, muy amplio que se lleva a cabo con el niño o adolescente paciente oncológico, y su núcleo familiar. “Abarcamos las zonas de
San Rafael, General Alvear y Malargüe. En este momento tenemos 36 niños y adolescentes que asistimos”, destacó.
Aclaró que las labores se desarrollan los 365 días del año, ya que –aseguró Arguello– “es una ONG que no deja de trabajar, no tiene vacaciones, justamente por la demanda de esta enfermedad en cada niño”.
Respecto de la Casita de Malén, explicó que se trata de un proyecto de enorme relevancia. Es una casa en construcción que se ubica en Av. Cabildo 287, que a pesar de que diversas circunstancias retrasaron su desarrollo, ha ido avanzando de a poco con el correr del tiempo. La idea es que algún día, sea un espacio destinado a que los niños con problemas oncológicos puedan ser atendidos. Es que muchos se encuentran en gran estado de vulnerabilidad al regresar de ser atendidos en otras ciudades, y no cuentan con un lugar así. “La Casita de Malén va a tener la función, de que el niño va a poder trasladarse de su casa a la Casita para poder realizar diferentes actividades”, adelantó.
Esta mamá resaltó que han tenido ayuda de ciudadanos comunes, que les dieron ladrillos, bolsas de cemento que quizás estaban a la mitad porque les sobraron, y está hecho –resaltó– “con todos los ciudadanos de San Rafael y gente de afuera que ha colaborado”.







