La aún asfixiante carga impositiva

Diversos especialistas aseguran que una de las grandes causales de nuestra actual situación es el estancamiento absoluto de la economía, fogueado por una gran presión impositiva, de carácter brutal, que priva a la gente de tener capacidad alguna de ahorro y a los empresarios de contar con condiciones potables para potenciales inversiones.
La carga tributaria de un país es el porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) que recauda el Estado a través de impuestos. En la última década, la presión impositiva se duplicó en Argentina, lo que implica que por cada 12 meses del año, los argentinos trabajamos siete para tributarle al Estado y cinco meses para nosotros.
Actualmente en nuestro país existen casi 170 tributos entre aquellos nacionales, los provinciales y los municipales. Para colmo de males, esa cantidad exacerbada de recaudación estatal no redunda en mejores resultados para la economía nacional. De hecho, los constantes incrementos que observan los tributos (son más y más caros) van acompañados de cada vez peores índices de pobreza, desempleo, entre otros.
Está claro que sin empresas no hay empleo, sin empleo no hay consumo, sin consumo no hay economía y sin esos factores alineados y produciendo ganancias, no hay país serio que resista análisis. Cada emprendedor, comercio o pyme que cierra sus persianas se configura en varias familias que se encontrarán más cerca de la pobreza. Y para que una empresa que brinda trabajo pueda seguir haciéndolo, es necesario establecer un programa impositivo que no obligue a esas usinas económicas a elegir entre incumplir con la ley o resignarse a cerrar.
Está claro que los Estados requieren de los impuestos que pagan los ciudadanos para sobrellevar su funcionamiento. La clave está en optimizar esa recaudación a fin de que no sea confiscatoria y que sea utilizada para mejorar la calidad de vida de quienes pagan. El desafío no es menor, pero en algún momento no muy lejano deberá encararse firme y sostenidamente por parte de sus responsables.

Compartir

¿A qué atribuye el endurecimiento del cepo al dólar?

Artículo anteriorAbrieron el concurso para la gráfica de la Vendimia nacional 2020
Artículo siguiente¡Qué mundo!