La literatura como puente, la palabra como territorio compartido y el viaje como forma de llegar al otro. Con esas premisas, la docente de nivel inicial Laura Visciglio lleva adelante un proyecto que combina sus pasiones por los libros y por el movimiento: una biblioteca rodante que funciona desde hace varios años y que ha visitado numerosas localidades del país. En los últimos días, la combi bautizada “Doña Galinda” pasó por San Rafael, invitada por el área de Niñez y Adolescencia, en el marco del programa “Un mundo justo”.
“Yo soy docente de nivel inicial y me empecé a dar cuenta en la práctica del trabajo con las infancias, la magia que tiene la literatura, lo que sucedía al momento de contar una historia”, explicó Visciglio a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Nacida en La Matanza, provincia de Buenos Aires, comenzó a gestar esta idea al observar cómo la literatura transformaba los espacios cotidianos de su trabajo: “Siempre me gustó conocer lugares, viajar, diferentes a los que uno tiende a conocer en entornos cercanos, y se me ocurrió esta idea de poder combinar las dos pasiones, que era poder viajar y compartir algo que tiene que ver con la literatura”.
Pero el camino no fue inmediato. Antes de poner en marcha la biblioteca sobre ruedas, Laura se capacitó, estudió sobre literatura infantil, compró libros, pensó propuestas y proyectos. Finalmente, en 2015 compró la combi que sería su compañera de ruta: “Lo último que hice fue comprarme la combi sin saber manejar, así que después tocó aprender, que fue otro desafío gigantesco. Sin dirección hidráulica, con ciertas complicaciones que hicieron de esa parte también todo un desafío”.
El nombre del proyecto, “Doña Galinda”, está inspirado en un libro de los autores Ganza-Guridi, titulado Doña Galinda y el tornado. “Ese libro representa la esencia del proyecto”, contó Visciglio. “No sé si puedo transformar el mundo ni qué aporte puedo hacer, pero sí creo mucho en el encuentro de las personas, de lo que pasa cuando nos encontramos a compartir, de la magia de los libros, de la magia de la cultura”.
Durante su estadía en San Rafael, Visciglio recorrió escuelas de distintos puntos del departamento. “Gracias al área de Niñez y Adolescencia que me han convocado, pudimos hacer un recorrido muy interesante. Estuvimos en Luil y en una escuela de San Rafael, y fue maravilloso formar parte de este proyecto”, destacó.
La modalidad de trabajo varía según cada lugar y su recepción. “A veces hay lugares mucho más receptivos que otros. Hay un trabajo previo de organización, de gestión, de tiempo. Pero acá la recepción fue maravillosa, entonces fue un caminito muy liviano”, detalló. En esta ocasión, la propuesta incluyó un taller de escritura creativa vinculado con la literatura y las temáticas del programa “Un mundo justo”.
Además de las actividades para las infancias, “Doña Galinda” ofrece talleres para docentes y mediadores culturales, funciones de narración oral, títeres y acciones en espacios públicos. “Si la comunidad lo permite, damos una plaza, abrimos las puertas de la camioneta —que también es mi casa, hace tres años vivo en esta combi— y compartimos con las personas para que puedan entrar a conocer todo el material literario que tenemos”, relató la docente, remarcando la importancia de pensar bibliotecas más allá de las instituciones, en espacios públicos y accesibles.
El proyecto se difunde principalmente a través de redes sociales. “Más que nada he usado Instagram, que se llama Galinda Biblioteca Rodante, y el Facebook que se llama Doña Galinda”, indicó. Estas plataformas funcionan como bitácora de viaje y espacio de articulación con nuevas comunidades interesadas en recibir la propuesta.
Por otro lado, Laura quiso expresar un agradecimiento a todas las personas que hacen posible que su trabajo continúe: “Yo viajo sola, pero nunca es en soledad. Si no fuera gracias a las compañeras del área de Niñez, si no fuera gracias a Anahí, la persona que está a cargo del INCAA —el espacio cultural en la villa— que me está recibiendo, no podría hacer esto. Siempre hay otras personas que acompañan y me ayudan a que esto se concrete. Porque si no, yo soy una desconocida que llega a un lugar, y bueno, siempre gracias a esas personas que hacen de red, eso se puede ir tejiendo entre todas”.
Finalmente, anticipó que el recorrido continúa: “Tenemos planes para seguir el tour, así que si hay alguien de Malargüe o de Los Molles que les interese, vamos para allá”.







