La “burbuja” política

La pandemia que avanza en la Argentina y genera angustia e incertidumbre; la crisis económica que tampoco da tregua y se profundiza, con un consecuente aumento del desempleo, de la pobreza y la desigualdad… A estas problemáticas, convertidas en principales fuentes de preocupación para amplios sectores de la sociedad en estos días, se sumaron en los últimos meses un incremento de episodios de inseguridad, incendios forestales en casi una decena de provincias y otros tantos bemoles más.
Así y todo, una parte importante de la clase dirigente de todos los ámbitos parece encapsulada en su propio «micromundo», en su propia «burbuja», a juzgar por recientes comportamientos de referentes tanto de los oficialismos como de las oposiciones (en los diferentes ámbitos, unos ejercen el poder y otros se oponen, y viceversa). Esto es que la polarización –para no reiterar lo de la “grieta” – se ha adueñado casi de forma exclusiva de las actuaciones de nuestros dirigentes y, así, la crítica hacia el rival político partidario es lo único a lo que parecen dedicarse, en lugar de dirigir poderes y oposiciones de manera responsable.
En medio de esta «desconexión» con la realidad que parecen tener algunos (demasiados) dirigentes políticos, cuando concentran sus energías en descalificar una y otra vez a los adversarios, una parte mayoritaria de la sociedad argentina sigue a la espera –con inusitada paciencia– de que quienes están llamados a ser nuestros representantes en la conducción de los destinos del país se pongan los pantalones largos e intenten de una vez por todas lograr el bien común.
Lo que parece una verdad de Perogrullo es hoy una utopía porque la inmensa minoría de argentinos que detentan el poder (de nuevo, en oficialismos y oposiciones) parecen estar más preocupados en atender y fogonear sus odios particulares que en comandar una situación más que angustiante. Por ahora, una parte importante de sus actuaciones públicas dejan mucho que desear y muy probablemente el pueblo en algún momento se los haga notar.

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