La cantante mendocina que recorre el mundo en un crucero: “Es una loca aventura”

Cuando tenía tan sólo seis años, Keila Faur comenzó a prepararse para vivir de lo que tanto ama: el arte. Cantante, bailarina y actriz, la joven mendocina de 23 años trabaja desde 2022 junto a la banda de jazz “The Capuccinos” para una compañía de cruceros.

Definiendo su presente como una “loca aventura“, la lujanina cuenta que sueña con poder seguir desempeñándose de lo que le apasiona, mientras viaja y estudia por el mundo.

Lo que más disfruto hoy es el hecho de cantar todos los días en diferentes países. Se mezcla mi pasión por la música con mi pasión por conocer el mundo“, dijo Keila en una charla con El Sol.

Desde Europa del norte y pensando en el próximo recorrido que abarcará Portugal y España, la artista asegura que “jamás se vio viviendo arriba de un barco”, pero expresa que hoy celebra aquella decisión que cambió su vida.

Nunca me vi cantando tres veces al día, haciendo un intercambio cultural 24/7 con gente de todas partes del mundo o viviendo arriba de un barco. Lo que más agradezco de todo estoy es que me permite seguir haciendo mi música“, manifestó la cantante, quien sacará pronto su álbum debut de un proyecto musical propio.

Los inicios

Si bien Keila se desarrolló durante varios años como artista en Mendoza, hace dos años recibió la propuesta para iniciar esta aventura acuática.

Venía trabajando hace bastante tiempo en distintos sectores de la provincia. En 2022 conocí a Agustín, uno de los integrantes de la banda; él me invitó a la loca aventura de embarcarnos con los muchachos del crucero“, aportó la joven.

La banda “The Capuccinos”.

Y sumó: “Cómo iba a decir que no a trabajar de lo que más me gusta y viajar por el mundo“.

De esta manera, Keila da su show en cruceros de la empresa “Celebrity Cruises”, como cantante de la banda de jazz “The Capuccinos”, conformada también por Facundo Pelaitai en el piano, Agustín Leal en el bajo y Franco Prosperi en la batería.

La vida en un crucero

Loca, rápida y fugaz, pero sobre todo sorprendente”, así describe la artista mendocina su vida en alta mar.

Sin embargo, Keila cuenta que no todo es tan sencillo como se cree y asegura que los momentos de soledad también están presentes.

La banda “The Capuccinos” con la capitana Kate en la cabina de comando del barco.

Durante cinco meses, tu casa se convierte en una cabina de tripulante compartida con otra persona. Cantas, vivís y te comunicas en inglés con tus compañeros de trabajo. Es otro mundo o mejor dicho, un mundo pequeño que a veces puede ser solitario. Por suerte, cuando extraño mi casa y a mi familia me siento contenida por los muchachos de la banda que son un grupo hermoso“, dijo.

En tanto, con pagos en moneda extranjera, los contratos para músicos en cruceros son muy variables, y pueden ser por pocas semanas o de hasta nueve meses.

La contención familiar

Con el apoyo de sus padres, Keila comenzó a estudiar cuando era muy pequeña. Además de cantante, la chica de 23 años también es profesora de danzas árabes y bailarina de folclore argentino.

Empecé a cantar de muy joven y mis viejos me hicieron el aguante, me dijeron que estudiar con gente talentosa, me iba a ayudar a tener más conocimiento. Así, arranqué a formarme a los seis años con profesores de Mendoza“, afirmó.

La contención y la compañía de su familia continuó a lo largo de los años. Actualmente, el vestuario que usa en el crucero se lo hace su madre a mano propia con su marca llamada “La llave del ropero”.

Fuente y fotos: Gentileza El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/la-cantante-mendocina-que-recorre-el-mundo-en-un-crucero-es-una-loca-aventura/