La carne de cerdo argentina es más demandada pero la producción no acompaña

La carne de cerdo vive una paradoja. Mientras el consumo interno crece y también la demanda en el exterior de este producto, la situación económica nacional hace que los productores no puedan invertir para aumentar su producción y poder cubrir esos mayores pedidos.
Daniel Kindebaluc, consejero de Coninagro y productor de la industria porcina, se refirió a esta realidad en FM Vos (94.5). “La situación económica de esta actividad no escapa a las actividades agroindustriales, en las que lleva un tiempo lograr aumento en la producción cuando la situación mejora, el año pasado el problema de la producción porcina fue drástico, se suspendieron inversiones, mermó el crecimiento y algunos productores tuvieron que cerrar”.
Agregó que “este año tenemos tipo de cambio favorable, apareció el problema de la peste porcina y China pasó a ser gran demandante de carne de cerdo, nos encontramos que podíamos venderla a buen precio pero la producción no está”.
Profundizando sobre el problema, señaló que “lo peor fue para los productores, la industria mal que mal se acomoda, en años anteriores teníamos importación de carne porcina de Brasil y ahora, aunque sea incipiente, pasamos a ser un país exportador, se hicieron embarques a Rusia y se empezó lentamente con China; se están formando consorcios, que son grupos que juntan volumen para poder exportar, el problema fue el financiamiento, la tasa de interés hace que sea muy difícil que alguien se endeude para mejorar o ampliar”.
Dijo que normalizar el ciclo lleva un año como mínimo pero se necesita financiamiento. “Es un momento de inestabilidad en el que no se sabe el rumbo a seguir y estas son inversiones importantes, rondan los 5 mil dólares por madre”.
En el mercado interno está aumentando el consumo y ya está arriba de 16 kilos por habitante por año. De la producción nacional, estimó, no debe llegar al 5% lo que se destina al mercado externo.
Hay unos 80 mil productores de carne de cerdo, una cifra que significa 5,1 millones de cabezas, 1 millón de cerdas y abarca 7 millones de toneladas de producción. De la producción nacional, el 54% proviene de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, y la ubicación de los criaderos se vincula con la principal producción maicera del país, insumo de la producción porcina. Otras zonas con localizaciones puntuales son el centro de Chaco, noreste de La Pampa, centro de San Luis y determinadas zonas de Salta y Formosa.