La Ciudad y los distritos se empezaron a “vestir” con motivos navideños

Si bien en este año de pandemia hay muchas costumbres que hubo que cambiar o modificar para adaptarse a la situación sanitaria, hay una tradición que -al parecer- nunca cambia. Este 8 de diciembre se pudieron ver los adornos navideños en diferentes puntos del departamento.
Tanto algunos negocios como los espacios públicos comenzaron a brillar con la iluminación y los arreglos tradicionales de la fecha, ya sea en la Ciudad como también en los distritos.
Una de las marcas registradas sanrafaelinas son los «pinitos navideños» que ocupan espacios públicos y son la atracción de grandes y chicos.
Como ya es una tradición desde su remodelación, uno de los arbolitos más visitados es el que se encuentra en el ingreso a la Plaza Francia. En la esquina de Yrigoyen y Sobremonte se deja ver el pinito lleno de luces que -durante el fin de semana- fue la atracción de sanrafaelinos y turistas que no dejaron de sacarse la tradicional foto en el lugar.
Otro punto donde también es tradición ver los adornos navideños es en la Plaza San Martín. Con un árbol muy similar al de Plaza Francia las luces se empezaron a encender desde este martes en el sector de Pellegrini y Day, donde también varios chicos y grandes se acercaron para retratarse en el marco del espíritu navideño.
A la hora de mencionar las decoraciones que se llevaron a cabo en algunos distritos, un caso muy particular se dio en Goudge, donde los vecinos realizaron una colecta de botellas plásticas para poder tener su árbol en la plaza del pueblo.
Según contaron juntaron unas 1000 botellas para armar el pinito entre 15 personas que pusieron más de 8 horas de su trabajo para dejar a tono el distrito con la Navidad.
También en Salto de las Rosas ya tienen su pino. El mismo se encuentra ubicado en la plaza Manuel Belgrano, donde se armó el árbol con madera y una gran estrella en la punta.
Con el correr de los días seguramente veremos cada vez más y más decoraciones, dejando en claro que la pandemia no pudo llevarse el espíritu navideño de los sanrafaelinos.