El municipio de San Rafael ha intensificado las tareas de reparación de caminos y mantenimiento de represas en la extensa zona del secano, una labor clave para garantizar la conectividad y el abastecimiento de agua a los puesteros que habitan esta región. Las recientes tormentas han generado serios daños en diversas áreas, obligando a un trabajo constante de limpieza y reacondicionamiento.
Roxana Romero, supervisora de distritos de la zona rural, secano y parajes, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que las tormentas afectaron distintas partes del territorio en los últimos meses.
“En enero, la situación se complicó en la zona del Diamante, mientras que en febrero los mayores inconvenientes se registraron en El Nihuil, El Nevado y Trintrica”, explicó. Durante ese tiempo, las cuadrillas municipales se enfocaron en la limpieza de represas y la mejora de los accesos a los puestos, una tarea que, en muchas ocasiones, se vio obstaculizada por nuevas tormentas que destruían lo previamente reparado.
Uno de los mayores desafíos ha sido mantener en condiciones las represas, fundamentales para el abastecimiento de agua en la zona. “El puestero construye su represa cerca del puesto, aprovechando vertientes naturales o acumulando agua de lluvia. Sin embargo, con el tiempo, estos reservorios se llenan de arena y barro, por lo que necesitan ser limpiados al menos una vez al año”, explicó Romero.
La funcionaria remarcó que en la última semana se ha trabajado intensamente en la zona de zanjón de los Leones, donde se han limpiado alrededor de diez represas. “Nos hemos enfocado en mejorar las aguadas, que son prioritarias para los puesteros. En total, entre Trintrica, El Nevado y Los Leones, hemos asistido a unas 70 familias en el último mes y medio”, precisó.
Además de la limpieza de represas, las máquinas municipales han trabajado en la mejora de los accesos a los puestos, permitiendo que los pobladores puedan desplazarse con mayor facilidad. “Cuando la máquina llega a un puesto, el puestero suele solicitar diversas mejoras, como la limpieza de la zona para evitar la presencia de insectos y serpientes, o incluso la preparación de un predio para cultivos o pastoreo”, comentó Romero. “Tratamos de hacer lo más posible, pero siempre priorizando el acceso al agua y la conectividad de los caminos”.
El trabajo en la zona del secano continuará en los próximos meses, atendiendo las necesidades de los puesteros y buscando minimizar el impacto de los fenómenos climáticos. “Esperamos que el clima nos dé una tregua para que los puesteros puedan atravesar un invierno sin mayores complicaciones”, concluyó Romero.







