La construcción parece estar experimentando un estancamiento, con la venta de insumos del sector mostrando signos de desaceleración. Aunque algunos indicadores muestran un leve crecimiento, la falta de impulso en la inversión privada y pública, junto con el aumento de las tasas de interés, genera preocupación en el sector. Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), brindó su visión sobre la compleja realidad que enfrenta el sector. En una entrevista con FM Vos 94.5, el titular de CAMARCO analizó los desafíos y las expectativas de una industria clave para la economía del país.
“Desde el inicio del gobierno de Milei, la construcción ha sido uno de los sectores más golpeados por la paralización de la obra pública y el encarecimiento de los costos en el ámbito privado. La actividad sufrió una caída significativa entre junio de 2023 y junio de 2024, para luego estabilizarse, pero sin mostrar signos claros de reactivación. Lo que más preocupa es que esta tendencia no va a modificarse en los próximos meses», comentó Weiss al inicio de la nota.
«Una de las consecuencias del plan económico del gobierno ha sido que el dólar, en lugar de aumentar, se ha mantenido relativamente bajo, e incluso disminuyó, mientras la inflación general de la economía se disparó en el orden del 250%. Este fenómeno ha impactado directamente en el costo de la construcción», explicó el referente del sector.
En ese sentido, el presidente de CAMARCO detalló que, si bien la mayoría de los materiales son de origen local y se cotizan en pesos, al dolarizar el costo final de una obra, este ha aumentado significativamente. «Esto ha generado una paradoja en el mercado. Hoy si uno quiere comprarse un departamento o una casa, es preferible comprar el producto terminado, nuevo o usado, y no construirlo, a diferencia de lo que ocurría históricamente», afirmó.
Expectativas de recuperación
A pesar del panorama adverso, el sector mantiene una mirada de cautela optimista. En ese contexto, el entrevistado consideró que el plan económico es robusto y que, en algún momento, el precio final de venta de las propiedades deberá aumentar cuando el stock de viviendas terminadas se agote. «Esto, a muy largo plazo, permitiría nuevamente los desarrollos privados», anticipó.
No obstante y más allá de esta visión, Weiss advirtió que el sector no espera un gran volumen de créditos hipotecarios en el corto y mediano plazo. «Las altas tasas de interés y las dificultades que enfrenta la banca para otorgar préstamos a largo plazo son un obstáculo importante para dinamizar el mercado inmobiliario a través del crédito», consideró.
Finalmente, Weiss desestimó que los movimientos recientes del dólar vayan a generar aumentos sustanciales en los precios de los materiales locales, aunque sí podrían impactar en aquellos vinculados a los metales, que históricamente se cotizan en dólares.







