La Cooperadora del Hospital Schestakow cumplió 70 años de labor ininterrumpida y su actual comisión directiva celebró el aniversario reafirmando el compromiso con la comunidad sanrafaelina. Desde su creación en 1955, el grupo ha acompañado el crecimiento del principal centro de salud del sur mendocino, sosteniendo una tarea solidaria que ha permitido cubrir necesidades de pacientes y equipar distintas áreas médicas.
Roberto Aguilera, integrante de la Comisión Directiva, recordó que la cooperadora nació del impulso de un grupo de mujeres que decidieron colaborar con el hospital en tiempos en que la parálisis infantil afectaba al país. “En su época, la cooperadora colaboró comprando el pulmotor en el hospital. Estamos hablando del año 1955, que empezaron estas señoras con una inquietud de ayudar y, bueno, empezaron colaborando con pequeñas cosas y la cooperadora sigue adelante”, señaló a FM Vos 94.5.
A lo largo de su historia, la entidad se mantuvo fiel a su propósito: ayudar a los pacientes más necesitados y fortalecer la atención hospitalaria. “La idea de cooperadora es ayudar a todo paciente carenciado y por ende también al hospital para ir dotándolo de las comodidades que necesita para la buena atención”, explicó Aguilera. “Toda persona que no puede afrontar de pronto algún tratamiento o algo, nosotros estamos de apoyo”, agregó.
Actualmente la comisión está integrada por 15 personas que desarrollan su tarea ad honorem. “Nos abocamos a esto porque la verdad que es una satisfacción al final del día de ver ese poquito tiempo de nuestra vida que le estamos dedicando”, expresó Aguilera, quien además destacó el reconocimiento que reciben del propio hospital y de la comunidad. “La gente es muy agradecida con el hospital, por ende colaboran con nosotros.”
El trabajo cotidiano de la cooperadora se apoya en la solidaridad de los vecinos que donan dinero o insumos en la ventanilla ubicada dentro del hospital. “Se trabaja en la ventanilla del hospital donde se reciben las donaciones, que la gente cuando va al hospital pasa y nos deja las colaboraciones. Siempre tiene la buena predisposición la gente porque ve la atención del hospital Schestakow, así que no titubean en colaborar con nosotros”, indicó.
Las donaciones, junto con el aporte de entidades privadas que colaboran de forma anónima, permiten realizar compras de alto impacto para el sistema sanitario. “Hemos dotado de todos los sillones que son sillones especiales que se compran en Córdoba para el servicio de hemodiálisis del hospital. Y ahora estamos comprando otros sillones del mismo tipo para el servicio de hemodinamia”, detalló Aguilera. También señaló que la cooperadora analiza colaborar con la guardia, dependiendo de los requerimientos que transmite la dirección del hospital: “Siempre que el médico lo plantea a la dirección, la dirección nos transmite si podemos ayudar en ese tipo de compra. Y bueno, ahí estamos nosotros, si podemos, adelante”.
En cuanto a las fuentes de financiamiento, Aguilera comentó que actualmente todos los ingresos provienen de donaciones voluntarias. “Son todos aportes voluntarios y tenemos también entidades que quieren colaborar, siempre en forma anónima y colaboran con nosotros porque saben dónde se refleja todo lo que ellos aportan”, explicó. Aunque en otras épocas realizaban rifas para recaudar fondos, esa modalidad fue suspendida, aunque no descartan retomarla.
El entrevistado subrayó que el funcionamiento sostenido de la cooperadora durante siete décadas es prueba del compromiso de las distintas generaciones que la integraron. “Nosotros hemos tomado la posta de estas grandes señoras que en su momento tuvieron esa loable idea de tomar este tema de ayudar”, afirmó.
El aniversario de la Cooperadora del Hospital Schestakow se celebra con la satisfacción de haber contribuido de manera concreta al bienestar de miles de sanrafaelinos. Como remarcó Aguilera, “es seña de que estamos marchando en buen camino”.







