La crisis de las pymes en San Rafael: aumenta el cierre de emprendimientos y la desocupación

“Liquidación por cierre”, es una frase cada vez más recurrente que se advierte en las vidrieras de emprendimientos sanrafaelinos, que nacieron de sueños e ilusiones de sus propietarios, pero que se han visto frustrados por una crisis económica que solo es invisible para el Gobierno nacional.
Basta caminar el microcentro para asumir que la situación es crítica y que se han incrementado las propiedades destinadas para locales comerciales que se encuentran vacías.
La fuerte caída del consumo, generada por la pérdida de poder adquisitivo, ha resultado letal para muchos emprendedores que no tienen herramientas para sostener sus negocios en el auge de la crisis. Esto ha afectado de sobremanera a los rubros considerados “no indispensables”, pese a que los esenciales también sienten el impacto.
En la calle Comandante Salas, un local de venta de lencería y accesorios femeninos, se sumó a la ola de “liquidaciones por cierre”. La fuerte presión impositiva y no poder enfrentar alquileres con altos cánones, derivan en el cese de la actividad.
Recientemente, la Cámara de Comercio de San Rafael y sus pares de General Alvear y Malargüe, emitieron un documento donde exigieron medidas urgentes para paliar lo que está ocurriendo con las pequeñas y medianas empresas.
Hay un dicho que reza “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, y eso parece estar sucediendo con el Gobierno de Javier Milei, ya que todos observan y tantean la fuerza de la crisis, salvo desde el Ejecutivo que comanda el presidente y su hermana, donde se habla de “baja de la pobreza o suba del empleo”, cuando en la calle se advierte todo lo contrario.
En ese sentido, la preocupación va en aumento porque no existen – a corto plazo – soluciones que permitan la sostenibilidad del sector comercial. Y la ecuación no falla: un comercio que cierra es sinónimo de desocupación, con todo lo que eso significa.