Una crisis se desató en Perú durante esta semana, y entre los datos que alarmaron a la población fueron que muchos de los residentes de las provincias de Lima y Callao se enteraron de que su presidente Pedro Castillo, de imprevisto, había anunciado en la medianoche del lunes un toque de queda y estado de emergencia desde las 2:00 de la mañana hasta las 23:59 de este martes.
Esta polémica decisión era la respuesta del gobierno a la nueva crisis política y social de Perú, que cumple una semana de protestas generalizadas en las que hasta el miércoles habían muerto cuatro personas y 20 detenidos. Antes del anuncio, cientos de manifestantes salieron a las calles del centro de Lima, desafiando el toque de queda.
Sobre esta realidad, la periodista peruana Paola Donaire Cisneros, dijo a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que “el conflicto comenzó con una huelga de transportistas con el reclamo del alza del precio de los combustibles, es decir viendo que el gobierno intervenga a sabiendas que se trata de una crisis a nivel internacional pero se pedía una intervención. En este aspecto, el contexto político que tenemos en Perú, comenzó el año pasado cuando es elegido presidente Castillo, gana por un margen muy pequeño y el país quedó dividido en dos”.
Añadió que “esto hizo que políticamente tengamos una población que quería cambios y la otra mitad no quiere esos cambios en la Constitución, sí algunas reformas pero no cambio constitucional. Los que quieren ese cambio están en la ciudad y con un mayor poder adquisitivo. El alza del combustible genera esa dicotomía sobre la intervención del gobierno en el control de precios o no, y la Constitución no permite esta intervención por lo que entró nuevamente el debate sobre el sistema económico y político, lo que viene pujando ese tema de fondo”.
En tanto, la periodista dijo que “a nivel del Congreso, la mayoría de los congresistas están en contra de un cambio constitucional y de sistema. Es decir, que el Ejecutivo representa a un partido político que se autodenomina Marxista, Leninista, Maoísta, en el papel, pero sin embargo, Castillo no ha representado de la forma al partido que representa que es de ultra izquierda. En este aspecto, el presidente del partido no pudo postularse a la presidencia porque tiene sentencia por corrupción y eso le impidió postular, y recurrió a Castillo y fue a muchos que sorprendió que ganara en segunda vuelta. En el Congreso hay más posturas de otro tinte”.







